Estos días he estado pensando mucho sobre quiénes somos, dónde vamos y de dónde venimos. Lo típico. Los exámenes, el final, el principio. A día de hoy parece que para mí principio y fin significan lo mismo. El fin de la carrera es el inicio de otra cosa, ¿qué cosa? No lo sé, we will see. Pensar en todo esto te hace recapitular y hacer una memoria de qué has hecho estos últimos cinco años. He estado releyendo mis relatos desde 2004 y es increíble pero sigo siendo yo, no puedo evitar ser yo en ellos. No importan los años, la madurez, las experiencias... No imporantan nada, yo sigo estando en el fondo del relato diciendo "yo soy así". Yo soy Michael Ende y María Gripe, Julio Cortázar y Mario Benedetti, Howard Phillip Lovecraft y Edgar Allan Poe, La colección naranja del barco de vapor y la Gran Angular de sm, soy Cátedra, Valdemar y Alianza, Huysmans y Mirbeau, y docenas de horas sentada en la playa sola devanándome los sesos sobre cómo escribir. Un acto estético lo de la playa, soy Wilde y Des Esseintes. También fui Madame Bovary y Raskolnikov, hace muchos años. Me encantó ser Margarita y volar sobre Moscú sin más vestido que mi piel, en busca del Maestro. Me encantó ser Bastian y recorrer Phantasien a lomos de Fuchur. Y me encantaron tantas otras cosas. Pero sigo siendo yo. Yo siempre. En el fondo del espejo.
Y sigo preguntándome quién soy.