lunes, 29 de septiembre de 2008
Estado larvario
Pues eso: entre el frío y la incertidumbre yo creo que me voy a dormir ya.
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domingo, 28 de septiembre de 2008
"R" (¿quiénes somos, a dónde vamos, de dónde venimos?)
Desde aquí arriba puedo ver muchas cosas: puedo ver, por ejemplo las montañas haciendo del horizonte un cuchillo de sierra, un pequeño estanque, los pájaros volar en el cielo... A veces siento lejana la voz de mi otro yo, una voz alegre unas veces, triste, profunda, áspera otras. No la envidio. A ella, la libre, yo también soy libre de un modo muy retorcido. He hecho de mi vida lo que he querido sin que otros mandasen en mí. Yo sé. A la otra le gustaría muchas veces ocupar mi lugar, mi puesto de eterna vigía en lo alto de esta torre sin puertas. Mi torre. Mi Torre de Marfil. Sola, sola como la Luna: para siempre y libre. Libre de imaginar vidas ajenas, que podrían haber sido la mía: me concentro y veo un banco con un zorro dibujado. Está en una pequeña plazuela detrás de la Casa de Holanda, en el corazón de la ciudad; si caminas recto y giras a la derecha puedes ver la iglesia de San Lamberto con su aguja tan negra... Me cruzo con una panda de muchachos -Guten Tag!- Me dicen y yo sonrío. O tal vez cojo un bateau-mouche por la noche, cerca de Île-de-France y veo las luces a ambos lados del río. Las luces... Luego vuelvo a estar aquí, de nuevo ¡y libre! ¡Las princesa no está triste! ¡No hay suspiros que se escapen! Yo, Rapunzel, nunca fui tan feliz como el día que me corté las trenzas.
¿Quién soy? ¿A dónde voy? ¿Por qué me parece que otra persona escribió el texto? ¿Por qué ya no soy como era hace un año? ¿Quién era y quién seré?
jueves, 25 de septiembre de 2008
Cartas de amor (y desamor) en Jovellanos
Llevaba mucho tiempo esperándolo. Sí, lo he contado un millón de veces, una vez mientras trabajábamos con los ordenadores en "Métodos para la investigación literaria", me quedé leyendo el resto de la clase El traductor de Blumemberg. Reconozco que empecé a leerla por casualidad, por entrar en algún enlace al azar (de eso iba de lo que hablábamos) y las frases en francés me llamaron la atención, más aún me gustaron las alemanas. Sabéis de mi germanofilia galopante. Y me enganché tanto, tanto que no paré de leer hasta el final de clase. No me dio tiempo a acabar así que me envié a mí misma un enlace por mail y la acabé en casa. Me gustó como sólo te gustan tus obras preferidas, creo que El traductor... siempre será una de éstas. Al día siguiente decidí desertar de mi trabajo sobre la Xirgu y hacer uno sobre este autor, bastante desconocido allá por noviembre.
Pues bien, al fin hoy he podido ver una obra suya representada. Fue Cartas de amor a Stalin (la podéis leer pinchando aquí), en Gijón, en el teatro Jovellanos. No me gusta mucho el Jovellanos, prefiero el Palacio Valdés, pero a falta de pan... Como dije antes, hice un trabajo sobre este autor. Mi plan inicial era hablar sobre las relaciones del teatro de Mayorga con situaciones de conflicto, la comunicación entre los personajes, etc... Había seleccionado cuatro obras: Cartas de amor..., El traductor..., Himmelweg y La paz perpetua. Fue un trabajo exhaustivo, leí las cartas de Bulgákov le escribió a Stalin de verdad, me informé sobre su vida y obra, leí El maestro y Margarita, La guardia blanca... Me informé sobre Blümenberg y llegué a la conclusión de que no tenía mucha relación con la obra, seguro que busqué mal (fijo); leí textos horribles sobre campos de concentración llegando a las lágrimas en algunos de ellos, para Himmelweg e incluso llegué a leer Zum ewinge Frieden de Kant para la obra homónima. Jamás acabé ese proyecto, al final se quedó en "Poder, arte y memoria: para un teatro político" que suena mucho a revista especializada en teatro y que sólo trata de Cartas de amor..., y Himmelweg. ¿Por qué? Era mayo y yo estaba acabando la carrera, además el dichoso trabajo tenía ya más 30 páginas y no me parecía serio aburrir a mis compañeros durante la exposición. En fin. Me voy por las ramas y no cuento lo interesante, por lo menos cuando quiera escribir mis memorias ya las tendré a la mitad...
Lo interesante de todo esto es la representación de hoy a las 20:30. Fiel al texto y bien representada, uno de mis amigos decía que Bulgákov no le convencía, a mí me pareció que se metía bien en su papel de muñeco de Stalin. Al personaje de Stalin, a mi humilde juicio, le faltaba un bigotazo como está mandado y no ese bigotito a lo dictador de derechas, pero es algo sin importancia. Tampoco me gustó que el teléfono estuviese a la izquierda del escenario y sonase por la derecha (¡cutres, eso no se hace!). Pero por lo demás estuvo perfecto. Casi lloro y todo. Bulgákov me es tan simpático... Y su historia es tan triste. Quizá no lo sepa mucha gente, pero la obra está basada en hechos reales. Vale, quizá Bulgákov no tuviese visiones de Stalin, pero si las hubiese tenido, estoy segura de que hubieran sido así. Así que chapeau y me quito el sombrero, jóvenes.
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miércoles, 24 de septiembre de 2008
¡¡Crisis!!
Ays. Por ahí dicen que ando de los nervios y quizá tengan razón, pero digánme ustedes si no es para estar así (o peor). Aún no me han llegado los papeles que me tienen que llegar y eso me pone nerviosa. Y I-I-I-I'm lonely... no, en serio, me cansas, Universidad de Granada, me cansas Erasmus Mundus de los coj****... Pero éso no es todo. ¡Qué va! Ya podía. El problema es que quiero hacer demasiadas cosas, por ejemplo ese proyecto Nimúe-Galaadciano (qué palabro) o escribir sobre cómics en serio (sé que es muy freak pero yo soy lo que soy). Y todo no puede ser.
Además ahora mismo tengo un problema: una crisis de identidad literaria. No sé qué estoy haciendo con mi vida (literaria) ni qué es lo que quiero conseguir hacer. Galaad, querido asesor, ¡¡llevas tantos días desaparecido!! ponte bueno pronto. Ayer intenté hablar de esto con una amiga que me escuchó con gran interés pero no sé si he sabido explicarme bien o que quizá imagino que mis nuevas creaciones no le harán ninguna gracia. Pero es que me veo muy perdida o veo todo muy borroso ¿quién soy? ¿de dónde vengo? ¿por qué los autores de mi edad me parecen un aburrimiento? ¿por qué esta crisis existencial? ¿a qué huelen las cosas que no huelen? ¿te gusta conducir?
Estoy viendo que por el momento volveré a mis sermones sobre literatura y lo que es o no es aburrido. La base es la siguiente: una buena novela (o relato) para ser bueno tiene que entretener (sea enganchar o hacer pensar) pero que no todas las creaciones entretenidas tienen por qué ser buenas. De las aburridas mejor no hablo, por si acaso.
Debería mandarlo todo a la mierda y dedicarme a grabar discos, como me aconsejó mi casera alemana hace dos años.
martes, 23 de septiembre de 2008
El cuaderno no cuaderno
Como alguna ya sabrá, pienso escribir sobre libros ¡yuju!. No soy muy original pero la otra opción es cagarme en la Universidad (en general) y en Ministerio de Educación y Ciencia (en particular) por cómo se nos trata a los licenciados y la gran variedad de becas que se nos ofrecen, uuuh... Así que hablaré de libros que no sé si será más ligerito (ya me conocéis) pero al menos nos me pondrá de mal humor.
Balance de lecturas desde junio: pocas. Empecé bien, poniéndome al día con mi querida tesina, con los libros de la prof. Bornay (muy útiles para mi trabajo), y con alguno que otro de algún otro autor de nombre irrecodable (¡sí! Dijkstra, creo...). Saqué de la biblioteca La Cara de Dios del colega Valle-Inclán y he de decir que la novela está bien teniendo en cuenta a los representantes de la época en España (es de 1889 o así, no me pienos levantar a mirar la ficha, se siente) pero para ser del autor de Martes de Carnaval, Luces de Bohemia y la hermosísimas (I'm in love) Sonatas pues como que la vi flojita. Va sobre un chaval muy desgraciado que quiere ser pintor pero que es vago, entonces roba. Con historia de amor por el medio. Nada muy orginal. Luego me leí los Trois Contes de Flaubert en francés porque soy así de guay. Flaubert y yo nos llevamos bien pero no nos amamos (como sí pasa con otros autores frances), entonces pues no me causaron gran impresión, además "Herodias" ya lo había leído en español...Esto fue julio.
Agosoto vino con vacaciones escandinavas por el medio. Y claro teniendo el Báltica para morirse de frío bañándose ¿para qué leer? Confieso que me llevé El país del alma de mi queridísima M. Tsvetáieva (Marina nunca decepciona) y otro de Pilar Pedraza que si bien no estuvo mal tampoco estuvo bien. En fin, que a todo esto yo me pasé el resto del mes releyendo a Lovecraft que daba más bien poco que pensar y reafirmo que En las montañas de la locura es una gran novela corta.
Y septiembre llegó cargado de nuevas lecturas, creo que me estoy volviendo loca entre la biografía de Virginia Woolf (la que escribió su sobrino, no sus memorias), Rosa Chacel, El cuaderno dorado (que Bohumira tan encarecidamente me recomendó) y ya total, para rematar la faena me he metido con uno de esos ensayo feministas que taaaaanto me gustan: La mística de la feminidad de Friedan, sobre el papel de la mujer norteamericana en los años 60. Lo empecé ayer y ya llevo más de páginas, pero es que este tipo de libros me hacen pensar mucho y escribir mucho también. Aunque esos escritos los guardo para el cuaderno negro (ya sabéis cuál) por si acaso... De momento esto es todo en el cuaderno blanco, en el cuaderno no-cuaderno. Y sigo sintiéndome culpable por ese Caballos desbocados a medio acabar desde junio, lo siento Yukio, pero sabes que te tocará en al gún momento, cuando necesite paz interior.
PS. Me encanta escribir sobre libros n plan barriobajero, así no me siento tan petarda.
domingo, 21 de septiembre de 2008
Yo soy yo y mis circunstancias
Hace un momento me aburría y estaba cotilleando por ahí de todo un poco (ejem, y jugando a Dungeons en Facebook, ahora me da por ahí) me dio por preguntarme cómo había que hacer para poner música en el chisme éste (en el blog, quiero decir). ¿Qué pondría? ¿Saldría siempre? ¿Pondría mi nuevo tracklist de "música feliz"? ¿Podría poner una canción para cada día? Quizá a mis lectores (los pocos que sois, menos mal que quité el link de mi circuito fotolog que luego me pasan cosas que dan miedo) les pareciera una petarda, o una macarra depende del día. Pero ¿qué dice de uno mismo la música que escucha? Por ejemplo ahora mismo estoy escuchando una canción de las lentitas (sí, algunos diréis que son tooodas lentitas, ¡que os conozco!) de Jayhawks porque este finde estoy algo deprimida por la sensación de finitud que me acompaña desde que todo me sale al revés; pero bien podría estar desahogando mi rabia con alguna de Mötorhead o de Pantera. Yo soy así. La música además incide terriblemente sobre mi estado de ánimo, de ahí que tenga un disco de "música feliz" para el coche. También que cuando soy yo la que toca me ponga melancólica, con esa voz dulce hasta el empalago que me caracteriza (odio mi voz, y me igual lo que digáis, cantar me encanta pero ¡son cosas distintas!). Ays. Y luego claro, dice la Piña que como cuento mi vida por internet, me pasa lo que me pasa (y por eso él nunca pone fotos suyas por internet, ni que yo las pusiera, ¿o me habéis visto el jeto alguno que no me tenga en el Facebook?).
Qué desánimo, qué desazón, cantemos:
"I'm gonna make you love me, I'm gonna dry your tears, we're gonna stay together for a million years..." (De mi disco de "música feliz")
jueves, 18 de septiembre de 2008
Burocracia
Estoy harta. Estoy harta de la burocracia... ¿Y quién no? Pero es que no tengo tiempo y esta semana llevo dos mañanas perdidas entre llamadas y demás. Y mañana otra más que perderé, se me va a caducar la tesina. Nadie sabe nunca nada y te dan otro teléfono en el que saben aún menos que la anterior vez pero saben de un sitio al que puedo llamar y preguntar. Os odio burácratas. Sé que no es culpa vuestra, que es vuestro trabajo, pero ¿por qué es tan difícil matricularse en un máster en el que llevo preinscrita y aceptada desde mayo?
-¿Su nombre?... ¡Ah, sí! Ya la recuerdo, discutimos su admisión en mayo y la aceptamos. No se preocupe, si ya está aceptada no importa cuándo formalice la matrícula, aquí nos tomamos las cosas con calma.
-Grrrrr...
¡Ah! Y maldito ministerio de educación, ¿por qué las becas para estudiantes de máster sólo son para no-licenciados? Si lo sé no acabo la carrera. Sé que hay becas para sí licenciados, pero piden una movilidad de provincia que no sé si funcionará en mi caso... El año que viene sí pero ¿quién me paga este año?.
Grrrrr, grrrrr, grrrrr.
He dicho.
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lunes, 15 de septiembre de 2008
Naderías
Tiene razón Virginia Woolf, una mujer que quiera escribir necesita dinero y una habitación propia y yo no tengo ni lo uno ni lo otro.
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viernes, 12 de septiembre de 2008
Cartas a Stalin (del amor y otros asuntos)
El día 25 estrenan en el teatro Jovellanos de Gijón Cartas de Amor a Stalin, obra escrita por J. Mayorga (premio nacional de teatro de este año) en 1998. Quizá ésto no os diga nada a la mayoría, el teatro contemporáneo es ese grande desconocido para la mayoría de los que nos dedicamos a la literatura (al menos de los jovencitos, como yo). Pero esta obra, en concreto, reúne a dos de mis escritores preferidos, por un lado Míjail Bulgákov escritor y médico silenciado por el régimen stalinista y autor de la inmortal El Maestro y Margarita (y de obras de teatro que no pude conseguir y de La guardia blanca, mi futura víctima). Por otro lado está el hecho de que está escrita por Mayorga, de cuyos textos me enamoré profundamente una mañana en clase de "métodos para la investigación"... Quizá escriba alguna entrada contándo cómo fue, el caso es que empecé a leerla y no pude parar, perdí la clase por completo. Y luego, El jardín quemando, El gordo y el flaco... En realidad creo que me faltan tres o cuatro por leer, y personalmente os recomiendo La paz perpetua y Himmelweg que son mis preferidas junto a El traductor de Blümenberg (la primera obra suya que leí) y, por supuesto, Cartas de Amor a Stalin. Ésta última os recomiendo que si podéis vayáis a verla a Gijón, ejem, ejem...
Retomando la primera frase: si no podéis ir a verla bajáosla de internet, está gratis en Cervantes Virtual. :)
Un trozo del monólogo final:
"STALIN.- (Recita.) «¡Dimitri, los obreros están ensuciando con sus botazas el mármol de la escalera! ¡¿Quién ha quitado la alfombra?! ¡¡¿Es que Marx prohibe cubrir con alfombras las escaleras?!!». (Silencio.) Ninguno de tus actores te ha entendido como yo. ¿Sabes por qué, Misha? Porque nadie te conoce como yo. Igual que nadie me conoce como me conoces tú. Por eso me siento tan a gusto aquí, contigo. En cuanto puedo, agarro el abrigo y me vengo a tu casa. Cada día aguanto menos el Kremlin. Es tan aburrido, con todos esos burócratas y políticos... Estoy rodeado de intrigantes. Molotov y los demás, si oyeras las cosas que me dicen sobre ti... No tienen sensibilidad, y sospechan de cualquiera que la tenga. No sé qué harían conmigo si se enteraran de que también yo escribo poesía."
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jueves, 11 de septiembre de 2008
Del sentimiento trágico de la vida
No. Esta entrada nada tiene que ver con el famoso ensayo de Miguel de Unamuno. O sí, pero transversalmente. Esta entrada tiene que ver con ese sentimiento que se nos queda una vez acabamos algo, pongamos por ejemplo la carrera. Nos preguntamos ¿ahora qué? Todo el mundo tiene una idea más o menos clara de qué querría ser en el futuro, a qué le gustaría dedicarse después de cinco años (algunos más) de estudio. Pero ésa no es la cuestión, la cuestión es la orientación que recibimos, las esperanzas que nos son infundidas desde afuera. ¡Cuánto necesitaría yo alguien que me dijera "escribe de una vez ese artículo de Rosa Chacel"! Y no, los típicos "bueno, puedes intentarlo..." que están bien, te desengañan y todo eso pero te dejan un vacío dentro, un no-sé-qué, una pregunta ¿vale la pena?. Me gustaría tanto saber cómo se empieza en esto. ¿Por qué nadie quiere decírmelo? ¿Es que acaso no hay ya sitio para uno (o dos, o tres, o cuatro...) más? ¿Acaso a nadie le importa ya otra cosa que no sea ganar dinero (que por otro lado es necesario)? Es tan trágico ese sentimiento de finitud cuando sólo tienes 23 años y un futuro. No soporto la idea de no hacer nada. Necesito moverme, hacer algo, desligarme de esta aniquilosada facultad. ¡Aire fresco, por favor! Y siempre, de fondo, ese sentimento.
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miércoles, 10 de septiembre de 2008
Palabras, estética, ideas y demás...
Ayer cuando escribía la entrada anterior, recuerdo que pensé "sufragio, qué palabra más fea". Me refiero, obviamente, a la fonética, a su sonoridad, su amusicalidad. Reconozco que pensé en ese momento escribir el texto que ahora estoy escribiendo. ¿Las palabras son hermosas por su significado o por azares de la fonética? Ello me recordó a un artículo que leí hace un par de años en algún sitio que no recuerdo, pero venía a decir que según una encuesta realizada a tropecientas personas la palabra que se considera más bonita en este nuestro idioma (uno de ellos), es "Amor". Qué palabra más fea, mein Gott. Y qué cursis somos los españoles (en esta caso me dan ganas de llamarnos e'pañoles al más castizo y rancio estilo). ¿Cómo que "amor"? ¿Qué es esto? ¿Desde cuándo la "o" y la "r" suenan bien en tónica?
Cuando volvía a casa en autobús, pensaba: "no es un mal tema para escribir, no, no", también pensaba que lo mejor sería hacer un texto en mi cuaderno y luego si salía bien pues pasarlo aquí. Y aquí estoy. Improvisando. Me gustaría saber vuestra opinión. Yo creo que soy demasiado voluble como para decidirme, diría que palabras como "clepsidra", "parábola", "polisíndeton", o no sé... Alguna más habrá (qué raro que ahora no se me ocurran ¬¬). Son mejores estéticamente que "amor", "libertad", o "sufragio". Pero claro, es una opinión. La estética no se debe confundir con la moral.
PS. Quería escribir algo más largo, pero le dí a "Publicar" sin querer y ahora estoy bloqueada, soy lo peor, lo sé.
martes, 9 de septiembre de 2008
Ayer, hoy, siempre...
Ahora que por fin estoy libre de todo trabajo, ahora que puedo decir: estoy de vacaciones, nada. Nada, ahora tengo ganas de ir a la biblioteca todas las mañanas tamprano y leer números y números de La Esfera: ilustración mundial, fecha: 1914-1931. Temas: de todo un poco, fotos, muchas fotos y dibujos y cuentos y poemas (lo poemas lo peor, para qué engañarnos). Se entera una de muchas cosas, como por ejemplo que aunque en UK se consiguió el sufragio universal en 1918 (¡Gracias, Quentin Bell!) aquí se seguía despotricando de las sufragistas sin ton ni son y creo que sin saber muy por qué. Sin ir más lejos, el "bueno" de José Francés decía cierto día de 1914 (sólo a 4 años de distancia) "La miserable mujer que ha cometido el vandálico hecho [rajar un Velázquez, la verdad es que era un poco brutica], es, como todas las sufragistas, un ser inferior. Incapaz de sentir y de inspirar sentimientos dignos de la verdadera significación femenina". Para empezar este señor comete algo muy grave: generalizar. Se permite el lujo de opinar abiertamente en una revista, cosa de muy mal gusto (y más en una revista de público femenino y culto) y apelar para más inri a la esencia de la feminidad... ¿Sabría qué es eso, al menos? Podréis pensar, "bueno, Fani, es que era España y era 1914" ¡pero no! porque si seguís leyendo os encontraréis a un periodista animando a las mismísima Rosa Chacel a seguir estudiando (sus padres no la dejaban seguir) o números antes, un artículo de J. Dicenta defendiento el derecho a voto de las mujer arguyendo ni más ni menos que somos seres humanos y que si se nos da una oportunidad, estudiar por ejemplo desmostraremos que no somos tan diferentes (intelectualmente, por suerte). En fin, una revista de contrastes (y con colaboradores importantes en la época). En el fondo no es tan diferente de las revistas de hoy...
domingo, 7 de septiembre de 2008
Hermaphroditus, A.C. Swinburne
¡Por fin! ¡Por fin tengo mi propio libro de Swinburne! Ya no más leer los poemas en Swinburne's project. Ya los puedo leer donde sea (lo más probable es que los lea en mi cuarto o en el autobús, poco bucólico, lo sé). Hiiiiiiiiiii, qué ilusión me hizo cuando me Elbi lo saacó del bolso ayer y me dijo: "Mira, lo encontré, me costó, pero lo encontré". El libro, es en realidad, una selacción de poemas, pero menos es nada. A.C. Swinburne es un autor que ni siquiera está en la sección de filología inglesa, que ni siquiera está traducido al español. Es uno de esos decadentes olvidados del Círculo de Oxford, Wilde y él se llevaban fatal. Swinburne era lo que hoy llamaríamos un "poser" vamos, mucha apariencia pero detrás nada de nada. Por eso Wilde le odiaba (y por otras cosas que no vienen a cuento). Sin embargo hoy, tiene ese halo fascinante de aquellos que pertenecieron a una etapa floreciente de la literatura pero que quedaron en el olvido. ¿Los recuperaremos algún día? :)
El fragmento IV del poema que da título a la entada:
Yea, love. I see; it is not love but fear.
Nay, sweet, it is noot fear but love, I know;
or wherefore should thy body's blossom blow
so sweetly, or thine eyelids leave so clear
thy gracious eyes that never made a tear.
Though for their love our tears like blood should flow.
though love and life and deeath should comoe and go,
so dreadful, so desirable, so dear?
Yea, sweet, I know; I saw in what swift wise
beneath the woman's and the water's kiss
thy moist limbs melted into Salmacis,
and the large light turned tender in thine eryes,
and all thy boy's breath softened into sighs;
butlove being blind, how should he know of this?
Mein Gott, qué hombre tan decadente... :D
viernes, 5 de septiembre de 2008
-El investigador que vive en ti-
Sí, el título es significativo. Es por algo que le dijeron a un amigo hace poco, viene a decir que no hay futuro para las humanidades y cualquiera que quiera seguir este camino tendrá que sacrificarse mucho. Si mi amigo con un 3'7 de media académica no puede, imagínenese ustedes alguien como yo que raspa el notable... El caso es que claro, a una le cuentan estas cosas y le entra una cosa... una desesperación... pero están todos los campos igual, al menos los no relacionaados conn las ingenierías (que igual también, pero yo no tengo ningún amigo ingeniero). No emepecé este texto para amargar a nadie pero esta mañana me ha pasado algo. Creo que algo muy especial, supongo que hasta ahora la única que podría entender cómo me sentí es alguien que no va a leer este texto. Os explico: como sabéis estoy escribiendo mi tesis de licenciatura (mi tesina, vamos); la tesis en cuestión es un estudio de género sobre la situación de las mujeres de clase media-alta (ejem, más bien alta) en el periodo de la I Guerra Mundial y para ello estudio una revista de época bastante conocida en aquel entonces. Pues bien, hoy me encontré con una Rosa Chacel de 15 años. El periodista (si es que ese hijode... merece ese nombre) reparó en la muchacha que estaba esculpiendo un busto en una escuela para señoritas sobre la que hacía el reportaje. Y Rosa le decía que ella quería seguir estudiando pero sus padres no la dejaban (buena prueba es el "colegio" al que iba). No sé por qué pero estoy emocionadisíisisima con el descubrimiento. Hoy saqué un montón de material (aparte de lo de Rosa que realmente no sirve de mucho, para quén engañarnos). Ay.
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