¡Por fin! ¡Por fin tengo mi propio libro de Swinburne! Ya no más leer los poemas en Swinburne's project. Ya los puedo leer donde sea (lo más probable es que los lea en mi cuarto o en el autobús, poco bucólico, lo sé). Hiiiiiiiiiii, qué ilusión me hizo cuando me Elbi lo saacó del bolso ayer y me dijo: "Mira, lo encontré, me costó, pero lo encontré". El libro, es en realidad, una selacción de poemas, pero menos es nada. A.C. Swinburne es un autor que ni siquiera está en la sección de filología inglesa, que ni siquiera está traducido al español. Es uno de esos decadentes olvidados del Círculo de Oxford, Wilde y él se llevaban fatal. Swinburne era lo que hoy llamaríamos un "poser" vamos, mucha apariencia pero detrás nada de nada. Por eso Wilde le odiaba (y por otras cosas que no vienen a cuento). Sin embargo hoy, tiene ese halo fascinante de aquellos que pertenecieron a una etapa floreciente de la literatura pero que quedaron en el olvido. ¿Los recuperaremos algún día? :)
El fragmento IV del poema que da título a la entada:
Yea, love. I see; it is not love but fear.
Nay, sweet, it is noot fear but love, I know;
or wherefore should thy body's blossom blow
so sweetly, or thine eyelids leave so clear
thy gracious eyes that never made a tear.
Though for their love our tears like blood should flow.
though love and life and deeath should comoe and go,
so dreadful, so desirable, so dear?
Yea, sweet, I know; I saw in what swift wise
beneath the woman's and the water's kiss
thy moist limbs melted into Salmacis,
and the large light turned tender in thine eryes,
and all thy boy's breath softened into sighs;
butlove being blind, how should he know of this?
Mein Gott, qué hombre tan decadente... :D