Que se seca.
Ahora en serio. Éste es un tema serio; entre otras cosas porque voy a hablar de algo de lo que no estoy segura: biología.
Hace un par de días discutí con una compañera qué es y qué no es un construcción social que afecte directamente a si eres mujer, hombre o lo que sea. Pongamos un ejemplo: la mayoría de la gente cree que los síntomas de un infarto de miocardio son dolor y agarrotamiento en el hombro y brazo izquierdos. Pues no. Hace unos años (pocos) se descubrió que a nosotras, debido a la mayora carga de peso que soportan los pectorales, nos duele cerca del estómago. Tuvieron que morir muchas en urgencias de fallo cardiaco para que a alguien le diese por investigar por qué a todas esas infartadas no les dolía el brazo. La conclusión es que el discurso médico, hecho por seres humanos es una construcción social (y androcéntrica para más señas); de ahí que nadie se hubiese molestado en comprobar si hombres y mujeres reaccionamos físicamente igual ante el mismo problema. Por cierto, esto sigue pasando con otras enfermedades, pero no hablemos de medicina que me pongo de mal humor. Hasta aquí mi ejemplo.
Lo chocante fue que mi compañera defendía que la distinción de sexos no está determinada biológicamente y que ser XX, XY o lo que sea, es una construcción social que debería incluirse entre los roles sexuales de las teorías de género. He de decir que ni ella ni yo somos biólogas (por suerte para el mundo). Su teoría me resultó un poco extravagante, pero los franceses son así, todo el día rompiendo esquemas (mi compañera tiene complejo de Derrida). De todos modos, como ya he dicho no soy bióloga y como no tenía argumentos para defender mi tesis (la contraria que la suya) pues le dije que no estaba de acuerdo pero no le rebatí nada ¿quién soy yo para rebatir opiniones al fin y al cabo? Mi curiosidad científica que últimamente me habla demasiado me hizo consultar el tema con una experta en genética que me dijo que efectivamente somos XX, XY, XXX, XXY o mutaciones de adn que nos hacen tener características especiales impropias de XX o de XY, pero que son casos aislados y es casi imposible que se den. Me habló de mutaciones de adn y de supuesto teóricas para concluir que efectivamente, naces como naces y tus genes no los puedes cambiar. Aún así yo seguía sin una definición convincente que tirara por tierra (suena agresivo, la discusión no lo fue) su argumento. Estamos determinados biológicamente a ser mujeres u hombres o híbridos entre ambos (es triste estar determinado a algo, pero más triste es que lo puedas evitar y no lo hagas). Esta noche no podía dormir y estuve escribiendo este texto precisamente porque se me ocurrió la definición. Es tan sencilla que no sé cómo no se me ocurrió antes: el problema de mi compañera es que utiliza un sistema de opuestos aristotélico: hombre/no hombre, es decir mujer. Sólo hay que aplicar lógica difusa (no mucho) y añadir una tercera vía amplia. De ahí que: Sexo son aquellas características biológicas que sitúan al individuo en algún punto entre lo que se considera tradicionalmente mujer y hombre. Esto es que sexo es lo que hay entre Mujer___________Hombre incluyendo claro está, mujer y hombre (y la línea de en medio: 1=mujer, 0= hombre, 0'4=lo que sea).