miércoles, 26 de noviembre de 2008

¿Por qué escribe usted?

Porque sí.


No se me ocurren más motivos. Éste es un experimento. No me sale bien. No era preguntarme a mí misma por qué escribo sino más bien que me lo pregunten y yo no escribo ¿cómo diabos me lo iba a preguntar alguien? Esto no es escribir, esto es un blog. Los blogs no son serios. En los blogs no se Escribe, se escriben cosas. Además hoy en día nadie Escribe de plena ocupación y los que lo hacen empezaron no haciéndolo. Escribir hoy en día no es serio. No es importante. No cuando eres joven, no cuando no estás maldito (ejem, ejem, N. deja tus temas fetiches). Ya estoy desvariando. Desvariar no es escribir, ¿desvariar=escribir? ¡Nunca! Debería empezar de nuevo. Preguntadme.
Ps. Pequeño y humilde homenaje a M. Atwood. (Prof. Race me está afectando)

martes, 25 de noviembre de 2008

25 Noviembre

Hoy es el día Internacional Contra la Violencia contra la Mujeres. Es un tema muy espinoso, espinosísimo. Un grave problema social. Y el Ministerio de Igualdad, ese invento que parece sacado de la redacción de El País (¡ay! estosprogres...) ha hecho esta campaña:
Pero ¿de dónde sacaron al que diseñó el cartel? ¿Por qué no ha leído teoría de género antes de seguir perpetuando roles patriarcales? ¿Quién fue el garrulo? Analicemos la frasecita:
"Cuando maltratas a una mujer dejas de ser un hombre"
Para empezar, ¿qué es un hombre? ¿Qué es una mujer? ¿la cabeza tiene algún uso además de peinarla? ¿No estaremos haciendo hincapié en los papeles "hombre" y "mujer" tradicionales (y patriarcalistas)? Y todavía los de la prensa dicen:
Uno de los spots muestra, sin palabras, el rechazo social de los hombres ante un supuesto agresor. El anuncio concluye con la frase: "Cada vez que maltratas a una mujer dejas de ser un hombre". Así, se enfatiza el aislamiento al maltratador, pero también se demuestra que la violencia no está vinculada al hecho de ser hombre sino la voluntad de dominar a la mujer", afirmó la ministra.
La ministra como puede apreciarse, tampoco sabe mucho de lo que habla. Analicemos:
  1. Lo de sin palabras, en fin. ¿Se referirá a la cara del hombre? La verdad es que no tiene mucha pinta de maltratador... Pero aún así lo que llama la atención es la frasecita de marras.
  2. ¿Se enfatiza quéeeee? ¿Se demuestra quéeeeee? Pues yo debo ser muy tonta, porque creo que el problema no es el aislamiento del maltratador, sino la impotencia de la mujer maltratada, el miedo. Y eso de "la violencia no está vinculada al hecho ser hombre sino la voluntad de dominar a la mujer" ¿en qué quedamos?

En fin. Queda mucho por hacer, y el tiempo que tardará con esta panda de incompetentes que no saben lo que dicen. Mucho me jode la gente que hablar por hablar, porque está bien esto del género, sí, sí.

A saber qué será.

viernes, 21 de noviembre de 2008

¿Quién teme a la "Femme Fatale"? (I)

Bueno, amig@s, ésa es una pregunta interesante ¿no? Pero me parece importante plantear otra más básica ¿Qué es la "femme fatale"? Creo que es un concepto que no está muy delineado hoy en día; de hecho, es posible que nunca lo haya estado. Supongo que debería hacer una breve introducción histórica, pero sé que todos sabemos más o menos de qué hablo: efectivamente siempre existió la dicotomía entre la mujer ángel y la mujer demonio; al menos desde que ese gran invento que es el patriarcado existe. Las dicotomías son un instrumento de control y la mujer fatal un claro ejemplo de lo que no debía ser una buena mujer. Hoy en día, por suerte, ya no tenemos estas ideas tan claras, pero ahí siguen el Bien y el Mal. Centrémonos: todo empezó en el siglo XIX (somos sus nietos): tras épocas de gran estabilidad de ideas y de grandes avances de pensamiento y tecnología, lo que comúnmente se conoce como Ilustración, llegó el XIX y con él la industrialización. El XVIII había sido un siglo de grandes cambios: la revolución francesa pone el broche final al cambio de paradigma, es lo que podríamos llamar el "punto de no retorno". No me voy a meter en filosofías ni en políticas más de lo que conviene, sólo diré que una vez Europa se restableció de las convulsiones que acabaron con el Antiguo Régimen, la industrialización llegó a su culmen. Puede que parezca que esto no tiene mucho que ver con la mujer fatal porque ¿dónde están las mujeres en todo este rollo que acabo de soltar? Pues en casa: la industrialización llevó a las damas de la alta sociedad (que siempre son las primeras en todo) a unos niveles de encierro y tedio difíciles de imaginar. Se las liberó toda carga, ahora ya ni siquiera debían encargarse de la casa y los niños: para eso tenía criados y niñeras. Se pusieron de moda las enfermedades nerviosas: la histeria, la neurastenia, debilidades de todo tipo, anemias... Muchas de ellas empezaron a drogarse con morfina y opio. El discurso médico toma importancia, se hacen populares en Francia la corrientes positivistas y naturalistas. En un contexto así nace la mujer fatal.




Los primeros balbuceos de la nueva mujer fatal (antes habían existido montones de Evas) correspondes a los naturalistas franceses: Zola, Balzac y Flaubert. No es la mujer cúmulo de los todos los vicios que llegará a ser pero sí se perfilan los primeros rasgos en novelas como Nana, La obra maestra desconocida, Salammbô o Herodias. Son mujeres ligeramente salvajes y de poco entendimiento: son naturales, su único destino es continuar la raza; pero a la vez son mujeres de una gran fuerza destructora, Salomé es la que con más fuerza pasará a reforzar el tópico de la castradora. Comienzan a abundar en pintura temas bíblicos y de la Antigüedad grecolatina: se pueblan de Salomés, Judiths, Dalilas, Helenas, Circes... todas unidas por un rasgo común: la crueldad (con hombres, en su mayoría). Los escritores, fascinados por esta nueva mujer comienzan a escribir sobre ella, Huysmans en su novela À Rebours perfila en su descripción de las Salomés de Moreau un poco mejor la imagen:"la deidad simbólica de la indestructiva Lujuria, la diosa inmortal de la Histeria, la Belleza maldita, escogida entre todas por la catalepsia que le tensa las carnes y le endurece los músculos; en la Bestia monstruosa, indiferente, irresponsable, insensible, que corrompe, del mismo modo que la antigua Helena, todo lo que se le acerca, todo lo que la mira, todo lo que ella toca."



Al mismo tiempo, no debemos olvidar que, paralelamente, en Alemania ya estaba Hoffmann escribiendo relatos como Vampirismus o Der Sandmann donde aparecen otros dos tópicos que se incoporan a la imagen de la mujer fatal finisecular: el vampirismo y la obsesión sexual (la sexualidad inagotable), y la artificilidad. También los poetas modernistas franceses contribuirán a dar una serie de pautas que aún hoy perduran: por ejemplo las flores del mal de Baudelaire (me refiero a lo que él consideraba "sus flores del mal", las mujeres), mujeres moribundas de costumbres reprobables para la época. La protituta pasa a ser uno de sus motivos preferidos de poetización así como la sifilítica, que en la mayoría de los casos era prostituta. La femme fatale se aleja pues de los cánones de la aristocracia pervertida, aunque es cierto que en la mayoría de los casos esta mujer sifilítica y viciosa es encarnada por una aristócrata, como la Clara de Le jardin des supplices, Helena de Fiorenzio (en la primera edición Helena de Fornizio) de El monstruo o Wanda, la protagonista de La Venus de las pieles (novela de Sache-Masoch que la origen a la palabra "masoquismo").
Tenemos pues, a fecha como mucho 1914 (quitando España que siempre vamos con retraso) un conjunto de caracterísitcas que denominan a la mujer fatal finisecular: vampirismo, enfermedad, esterilidad, ninfomanía y del lado físico: palidez, larga cabellera y ojos verdes.
Con las guerras mundiales de por medio, la crisis económica del 29, etc... la imagen se trivializa, los intentos del star-system de Hollywood por resucitarla se quedan más o menos en agua de borrajas, a pesar del éxito de Theda Bara, la primera Vamp del cine. La imagen de la Femme Fatale ha calado en la cultura popular, pasa a ser un estereotipo, una imagen familiar que viven dentro de cada uno de nosotros.













Escribo como una jodida académica, ya me vale. Hostias ya.

jueves, 20 de noviembre de 2008

¿Quién teme a la "Femme Fatale"? (Fe de erratas)

Pues sí, es mañana, ¡punto empanadilla!

¿Quién teme a la "Femme Fatale"?


Hoy a las 16:30 en el Aula A02A Cristina y yo presentamos esta ponencia con cuadros, poemas, música ¡hay para todos los gustos! ¡Vengan, señoras, vengan, señores!

domingo, 16 de noviembre de 2008

¿Completa antología poética? Que si quieres arroz, Catalina (I)

Desde que acabé la carrera y empecé mi andadura como crítico (¿dónde leí yo una frase preciosa de Cortázar sobre los críticos?) he empezado a volverme paranoica. Tengo una amiga que dice que últimamente veo conspiraciones en todas partes y quizá tenga razón. Tal vez tenga que ver con la "apertura del tercer ojo" como dice una de mis profesoras del doctorado, no sé. Pero coño, ¿dónde vamos a parar? ¿No veo hoy en El País un anuncio de una colección de poesía? "El País te presenta la mejor poesía en una colección única" Bueno, sí tienen que venderse, lo entiendo. No te van a decir "El País te presenta una cagada de colección de poesía (que no lo es, por cierto) hecha con excedentes de otras colecciones que os hemos endilgado. Eso sí, hemos cambiado la portada". Lo lógico es que quieran venderla y tal, además no es muy barata que digamos. Yo no sé en qué estaría pensado Caballero Bonald cuando aceptó dirigirla o si le impusieron los autores que salen, pero ¿alguien me quiere explicar por qué coño sólo hay cuatro mujeres en una colección de treinta libros? Cuatro mujeres hispanoamericanas. Las españolas no sabemos escribir poesía. Eso sí, hay tres o cuatro poetas menores, no fuera que no nos cuadrara la colección. No se puede argüir que de ésa época no hay porque hay de todas épocas. ¿Por qué no sale ni Concha Méndez, ni Ernestina de Champourcín, ni Carmen Conde...? Igual con Aurora de Albornoz había algunos problemas por causas familiares, etc. Ya se sabe cómo son las familias con los derechos e autor de sus parientes queridos o no tan queridos. Pero coño... No digo que quiten a nadie, que alguno hay que conocen en su casa a la hora de cenar y poco más (la educación del español medio no da para más ¿qué le vamos a hacer?), pero claro, ¿cómo no van a seguir siendo "poetas menores" si nadie se ha molestado en editarlas, en hablar de ellas en sus clases (al menos no en mi Universidad) o en darles el soporte crítico que se les hubiera dado si hubiesen sido hombres...
Luego volveremos a los ejemplos ramoncajalianos de las listas de hombres y mujeres célebres para deducir muy empíricamente que como hay menos mujeres célebres que hombres será porque somos menos listas. Si las estamos olvidando. Y Ramón y Cajal hacía estas listas allá por los años 30, realmente no hace tantos años.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

¿Qué pasa cuando XX tiende a infinito?

Que se seca.
Ahora en serio. Éste es un tema serio; entre otras cosas porque voy a hablar de algo de lo que no estoy segura: biología.
Hace un par de días discutí con una compañera qué es y qué no es un construcción social que afecte directamente a si eres mujer, hombre o lo que sea. Pongamos un ejemplo: la mayoría de la gente cree que los síntomas de un infarto de miocardio son dolor y agarrotamiento en el hombro y brazo izquierdos. Pues no. Hace unos años (pocos) se descubrió que a nosotras, debido a la mayora carga de peso que soportan los pectorales, nos duele cerca del estómago. Tuvieron que morir muchas en urgencias de fallo cardiaco para que a alguien le diese por investigar por qué a todas esas infartadas no les dolía el brazo. La conclusión es que el discurso médico, hecho por seres humanos es una construcción social (y androcéntrica para más señas); de ahí que nadie se hubiese molestado en comprobar si hombres y mujeres reaccionamos físicamente igual ante el mismo problema. Por cierto, esto sigue pasando con otras enfermedades, pero no hablemos de medicina que me pongo de mal humor. Hasta aquí mi ejemplo.
Lo chocante fue que mi compañera defendía que la distinción de sexos no está determinada biológicamente y que ser XX, XY o lo que sea, es una construcción social que debería incluirse entre los roles sexuales de las teorías de género. He de decir que ni ella ni yo somos biólogas (por suerte para el mundo). Su teoría me resultó un poco extravagante, pero los franceses son así, todo el día rompiendo esquemas (mi compañera tiene complejo de Derrida). De todos modos, como ya he dicho no soy bióloga y como no tenía argumentos para defender mi tesis (la contraria que la suya) pues le dije que no estaba de acuerdo pero no le rebatí nada ¿quién soy yo para rebatir opiniones al fin y al cabo? Mi curiosidad científica que últimamente me habla demasiado me hizo consultar el tema con una experta en genética que me dijo que efectivamente somos XX, XY, XXX, XXY o mutaciones de adn que nos hacen tener características especiales impropias de XX o de XY, pero que son casos aislados y es casi imposible que se den. Me habló de mutaciones de adn y de supuesto teóricas para concluir que efectivamente, naces como naces y tus genes no los puedes cambiar. Aún así yo seguía sin una definición convincente que tirara por tierra (suena agresivo, la discusión no lo fue) su argumento. Estamos determinados biológicamente a ser mujeres u hombres o híbridos entre ambos (es triste estar determinado a algo, pero más triste es que lo puedas evitar y no lo hagas). Esta noche no podía dormir y estuve escribiendo este texto precisamente porque se me ocurrió la definición. Es tan sencilla que no sé cómo no se me ocurrió antes: el problema de mi compañera es que utiliza un sistema de opuestos aristotélico: hombre/no hombre, es decir mujer. Sólo hay que aplicar lógica difusa (no mucho) y añadir una tercera vía amplia. De ahí que: Sexo son aquellas características biológicas que sitúan al individuo en algún punto entre lo que se considera tradicionalmente mujer y hombre. Esto es que sexo es lo que hay entre Mujer___________Hombre incluyendo claro está, mujer y hombre (y la línea de en medio: 1=mujer, 0= hombre, 0'4=lo que sea).

lunes, 10 de noviembre de 2008

Raíz cuadrada de menos uno

Hoy ha vuelto una de mis grandes obsesiones: la raíz cuadrada de menos uno. Raíz cuadrada de menos uno no es un número real, es un número imaginario; es como dijo Leibniz (su faceta matemática mola, las otras no :P vaffanculo, Leibniz!) algo entre el ser y la nada. Algo que no existe más que en el papel, en las representaciones de circuitos eléctricos una representación nada más, una Vorstellung (los alemanes siempre tiene palabras para todo). Es pero no existe.
Me fascinan los números imaginarios. Creo que voy a volver a mis obsesiones paranoicas, llevo escamada desde septiembre cuando un día me sorprendí calculando el área de octógono dibujado según los cuadrados de la libreta... Lo peor fue que luego estuve calculando cuánto ocuparía un polígono regular si lo construyese usando el mayor número de lados tomando como base el lado de un cuadro de la libreta.
Soy freak, sí.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Nocilla addiction

¡Qué tema tan típico! Seguro que también habéis pasado temporadas de adicción chocolatosa, mi última recaída (quitando ésta) fue hace dos años, cuando estaba de erasmus en Alemania, lo que pasa es que la adicción no era a la Nocilla, sino a la Nutella (que pal caso, patatas). Mi adicción a la Nutella se me pasó cuando fui a visitar a Ginebra Larios'no a Bolonia. Había una nutellería donde vendían todo tipo de cosas de Nutella, incluída pizza de Nutella. No sé por qué mi imaginación enfermiza se imaginó la susodicha pizza con su pepperoni y su mozzarella y la nutella encima. Qué asquito, vamos. Seguro que la pizza en realidad era dulce y tal, pero yo dejé automáticamente la Nutella; cuando pasaba por delante de la sección de mermeladas/guarradas para poner encima del pan del supermercado pensaba en la pizza y no cogía un bote. Puegh. Pues bien. Ahora he vuelto a las andadas. Esta vez con Nocilla, ¿alguien sabe de algún sitio donde hagan pizza de Nocilla? Es grave porque el hecho de saber que hay un bote en casa me consuela, aunque no la coma. El ser humano tiene sus complejidades absurdas, he aquí la prueba.
Sé que no aguantaré toda la tarde sin bajar al súper a por un bote... Soy débil. Lo sé.

martes, 4 de noviembre de 2008

Desahogo

No sé muy bien por qué escribo ésto. Tal vez sea una forma de desahogarme (-¿contra qué?-), una especie de rebelión contra la prosa obligada de los ensayos de máster. Tal vez sea porque me dolía mucho la cabeza cuando llegué a casa hace apenas media hora (-¡bendito ibuprofeno!-) y ahora ya no y me siento libre después de tantas horas de ese dolor punzante que iba desde la cuenca del ojo derecho hasta la zona trasera de mi cráneo. ¿Quién sabe? No estoy muy lúcida. No me siento muy lúcida. También tengo la sensación (sensaciones, sensorial, sentidos) de que hay algo que se escapa, puede que sea el Tiempo. A veces me pregunto qué hubiera pasado si en vez de emplear todo mi pragmatismo adolescente en estudiar un bachillerato científico-técnico, hubiera hecho el de artes. Quizá ahora mi vida sería otra, o quizá no. Al fin y al cabo he estudiado artes después de todo ¿qué es si no la Literatura? Me pregunto qué hubiera sido si hubiera estudiado música (¿por qué no estudié música? Siempre fue el arte que mejor se me dio), si hubiese seguido emborronando con acuarelas en vez de ir a inglés, si tuviese tiempo para escribir más a menudo (ficción, digo), si tuviese tiempo para ese dúo guitarrístico...
A veces me dan ganas de tirarlo todo por la borda: iré rompiendo todo lo que encima me echaron desde antes de nacer. Adiós tesina, cuántos dolores de cabeza por tu culpa, cuántos periódicos leídos y cuánta información útil e inútil. Adiós máster, adiós CAP, adiós futuro. No quiero nada, dejadme vivir en paz, dejadme vivir mi vida, a mi ritmo sin prisa, cada instante su justo valor. Etc...
Parece que he vuelto a los 15, qué vergüenza.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Ex Libris


Éste ha sido un fin de semana de rélax en condiciones: no he salido casi de casa, he dormido muchísimo, he tenido tiempo para cocinar, para leer (artículos, libros y cómics), para ver llover, ver películas, escuchar música y sobre todo dibujar. Me relaja mucho dibujar, es una alternativa a mi workholiquismo galopante. Antes tenía un fotolog de dibujos, pero me parecía un poco frívolo contar mi vida en diujos, además no siempre tengo ganas de hacerlo y menos diariamente. Llega un día que te quedas sin ideas y tengo que esperar una temporada para que vuelva la inspiración, me pasa lo mismo cuando escribo. En fin, que tampoco es que tenga yo mucho tiempo para cosas como ésta, pero aquí está. Mi 'Ex Libris' personalizado. Si algún día compráis en una librería de viejo un libro con él, es que alguien me lo mangó.






PS. En realidad el pelo no me flota medúseamente como en el dibujo, aunque reconozco que me gustaría.

Boceto para mi Ex libris



Evidentemente está sin acabar, que os conozco...

sábado, 1 de noviembre de 2008

Aguardábamos la palabra. Y no llegó. No se dijo a si misma. estaba allí y aquí aún muda, grávida. Ahora no sabemos si la palabra es nosotros o éramos nosotros la palbra. Mas ni ella ni nosotros fuimosproferidos. Nada ni nadie en esta hora adviene, pues la soledad es la sola estancia del estar. Y nosotros aguardamos la palabra.
José Ángel Valente



Yo no tengo palabras. Ya no. Ya no las tengo. Me digo "debería escribir algo más, pensar, dar forma", pero ¿quién soy yo para hacer todo eso? Últimamente todos mis textos saben a ficción. La ficción viene a mí, la vida imita al arte. Eva se queja en mis trabajos; y también Livia Drusila. Y otra vez a empezar, un día tras otro el tiempo corre río abajo. No nos damos cuenta pero está ahí recordándonos que una nunca se baña dos veces en la misma agua, o sí. Estoy divagando y odio divagar, me gusta decir las cosas como son ¿cómo ponerle palabras a lo que no tiene nombre? The animals reject their names and things return to their origins.
Tengo sed...