Bien, señoras, caballeros, señores, caballeras; he vuelto. No sé si para quedarme pero es que las circunstancias lo piden. Y el colchón maldito que no me deja tener una noche de suño reparador. El caso es que acabo de leer en El País de hace dos días (cada día me da más arcadas, de verdad, no sabe una qué periódicos leer). Os pego un link aquí.
Supongo que al autor del artículo ya le habrán caído de todos los colores, como se puede apreciar incluso en los comentarios de los lectores (que tela marinera, los incodicionales son siempre más papistas que el Papa). Pues bien, el señor éste, señor por llamarle algo, se vale de una valla del Ministerio de Igualdad para criticar a los movimientos feministas en un alarde de la más absoluta ignorancia sobre ellos: "¿Movimiento feminista no era aquel que dice que las mujeres son mejores que los hombres?". Se atreve a citar al mismísimo Nietzsche para reforzar su argumento. Yo, personalmente, le recomendaría un librito de Schopenhauer llamado "Sobre las mujeres", seguro que le encanta, va muy parejo a la ideología que proclama en su artículo.
Dos cosas le diría yo al señor este: por un lado, entiendo que desde su punto de vista cerril que ve a las mujeres como unas enemigas a las que someter, el cartel le pueda parecer un poco fuerte. En cualquier caso, le diría que se fijase un poco más que en los pendientes de la chica y viese esa esquina en la que dice que el cartel es parte de la campaña contra la violencia de género. Si se llama violencia de género es por algo.
La segunda cosa que le diría a este señor y a toda la manada de mandriles que hace comentarios del tipo "pero las feministas malignas siguen haciéndose las víctimas para que los hombres las sigan protegiendo a brazo partido", es que están malinterpretando toda la campaña por la igual de facto entre mujeres y hombres. Lo único que hacen es poner trabas y trabas. Lo de siempre. La verdad es que después de más de 100 años de luca abiertamente política, lo único que me dan es risa. Y pena, porque demuestran una estrechez mental más allá de cualquier político conservador victoriano. La igualdad entre mujeres y hombres no consiste en decir "¡hala, ya somos iguales!" porque a) es mentira y b)es imposible. Lo ideal sería lograr una igualdad dentro de la diferencia en la que a cada uno de nosotros fuese respetado y tuviese las mismas oportunidades en su individualidad. Aunque viendo que las feministas, por lo visto, somos malignas (tened cuidado no os encontréis conmigo, que muerdo y la mordedura es venenosa), creo que aún nos quedan muchos años de lucha. Así que, para ser sincera, no sé si hasta darle las gracias, al señor Lynch (no a David, que también) por hacerme creer aún más en lo que hago.
Por lo visto ahora lo "progre" es ser "regre", qué le vamos a hacer. Mientras tanto yo seguiré pidiendo la cabeza del Bautista, como dicen en los comentarios. Alguien tiene que pagar el pato, ¿no?
Supongo que al autor del artículo ya le habrán caído de todos los colores, como se puede apreciar incluso en los comentarios de los lectores (que tela marinera, los incodicionales son siempre más papistas que el Papa). Pues bien, el señor éste, señor por llamarle algo, se vale de una valla del Ministerio de Igualdad para criticar a los movimientos feministas en un alarde de la más absoluta ignorancia sobre ellos: "¿Movimiento feminista no era aquel que dice que las mujeres son mejores que los hombres?". Se atreve a citar al mismísimo Nietzsche para reforzar su argumento. Yo, personalmente, le recomendaría un librito de Schopenhauer llamado "Sobre las mujeres", seguro que le encanta, va muy parejo a la ideología que proclama en su artículo.
Dos cosas le diría yo al señor este: por un lado, entiendo que desde su punto de vista cerril que ve a las mujeres como unas enemigas a las que someter, el cartel le pueda parecer un poco fuerte. En cualquier caso, le diría que se fijase un poco más que en los pendientes de la chica y viese esa esquina en la que dice que el cartel es parte de la campaña contra la violencia de género. Si se llama violencia de género es por algo.
La segunda cosa que le diría a este señor y a toda la manada de mandriles que hace comentarios del tipo "pero las feministas malignas siguen haciéndose las víctimas para que los hombres las sigan protegiendo a brazo partido", es que están malinterpretando toda la campaña por la igual de facto entre mujeres y hombres. Lo único que hacen es poner trabas y trabas. Lo de siempre. La verdad es que después de más de 100 años de luca abiertamente política, lo único que me dan es risa. Y pena, porque demuestran una estrechez mental más allá de cualquier político conservador victoriano. La igualdad entre mujeres y hombres no consiste en decir "¡hala, ya somos iguales!" porque a) es mentira y b)es imposible. Lo ideal sería lograr una igualdad dentro de la diferencia en la que a cada uno de nosotros fuese respetado y tuviese las mismas oportunidades en su individualidad. Aunque viendo que las feministas, por lo visto, somos malignas (tened cuidado no os encontréis conmigo, que muerdo y la mordedura es venenosa), creo que aún nos quedan muchos años de lucha. Así que, para ser sincera, no sé si hasta darle las gracias, al señor Lynch (no a David, que también) por hacerme creer aún más en lo que hago.
Por lo visto ahora lo "progre" es ser "regre", qué le vamos a hacer. Mientras tanto yo seguiré pidiendo la cabeza del Bautista, como dicen en los comentarios. Alguien tiene que pagar el pato, ¿no?