viernes, 2 de abril de 2010

O Captain, my Captain!

"O how shall I warble myself for the dead one there I loved?
And how shall I deck my song for the large sweet soul that has gone?
And what shall I perfume be for the grave of him I love?

Sea-winds blown from east and west,
blown from the Eastern sea and blown for the Western sea, till there on the prairies meeting,
these and with these and the breath of my chant,
I'll perfume the grave of him I love."


"When lilacs last in the dooryard bloom'd" X, Walt Whitman,1865

Y luego dirán que los poemas de Whitman no son homoeróticos...

martes, 30 de marzo de 2010

Más de lo mismo

Ya sé que llevo todo el mes muy muerta y desaparecida. Mis motivos tengo, no creáis. Últimamente me siento como una especie de goblin furibundo que sale de su madriguera para maldecir con el puño en alto cuando pasa algo que le cabrea. Pero, como dicen los de Dixebra, hay lluchar, hay que siguir mirando pa lantre, etc... A lo peor debería dejar de escuchar música mientras escribo, me temo que no me deja pensar con claridad (sobre todo si es una mitiquez como "Mañana fría", que seguramente conoceremos los asturianos y ya).

A lo que iba: sé que me repito más que el ajo y que debería dejar de leer El País, pero es que es el periódico que compran en casa y a mí me encanta leer el periódico los sábados por la mañana. Así que este sábado me encontré con una entrevista al profesor Mainer a raíz de una nueva Historia de la Literatura Española que publica la editorial Crítica en nueve volúmenes. No sé en otras universidades pero en Oviedo solemos (o más bien solíamos, ahora no sé) usar la Historia y Crítica de la Literatura Española para preparar nuestros exámenes. Pues bien, caballeras, señores, Crítica vuelve a hacer una Historia de Literatura Española en nueve volúmenes pero esta vez la coordina este señor en vez de Francisco Rico. Como no conozco personalmente a ninguno no puedo decir si estará mejor o peor, sólo que a mí me suena a más de lo mismo porque si mal no recuerdo ambos participaban en la anterior y según la lista de colaboradores (en masculino no genérico, no nos engañemos, la proporción 1 a 10 no da para masculino genérico) en esta nueva colección participan más o menos los mismos. Yo no sé hasta qué punto influye la editorial en la selección de autores pero está claro que algo falla cuando los mismos señores de 70 años siguen siendo nuestra avant garde en el mundo de las Humanidades. Abran paso a los jóvenes, por favor. No digo que estas personas no sepan lo hace ni mucho menos pero por mucho que se esfuercen en cambiar sus puntos de vista siempre les faltará esa nueva perspectiva que tenemos los que hemos nacido, crecido y vivido en una democracia (y que muchos ya llegamos a los 30 y los pasamos, yo no, pero los hay que sí). Y no estoy desautorizando para nada a nuestros mayores (de hecho, a mí este señor me pareció muy majo en la entrevista y entiendo perfectamente que si una editorial le encarga un trabajo así lo acepte), me estoy metiendo con las editoriales (que conste) que siempre nos dan más de lo mismo. Siempre diciendo que los jóvenes somos el futuro y yo no he dejado de sentirme en ningún momento en standby, siempre soy demasiado joven o cuano ya no, no hay trabajo ¿cuándo vamos a tener nuestra oportunidad, a los 50? No es justo. Los tiempos cambian. O eso queremos creer, por favor.
Otra cosa que me fascinó de esta entrevista y de la que no puedo afirmar ni desmentir nada porque con los periodistas ya se sabe... es la falta total de autoras en las declaraciones del profesor Mainer. Tal vez él las citara y el periodista no las considerase de la talla de Javier Marías o Álvaro Pombo a los que cita varias veces (mein Gott, Marías me da arcadas). O al tipo este de la nocilla que a mí ni fu ni fa y eso porque no lo leí que si no seguro que fa más que fu. Por lo visto las escritoras española no existen, o eso nos quieren hacer creer. A la literatura española le falta imaginación, por eso nos gustan tanto los autores hispanoamericanos. Estoy divagando pero ¿quién dijo que esto fuera post serio?
Finalmente diría algo más en relación con el comentario sobre la literatura para adolescentes que hay en la dichosa entrevista pero ¿para qué? Si la estrechez de miras de los españoles ya la conocemos todos los que leemos esto. En cualquier caso creo que al adolescente al que le gusta leer lo mismo lee a Stevenson o a Verne que cualquier porquería para adolescentes (de hecho, confieso que yo no leí al escocés hasta ser bastante mayor, a Verne sí). No se plantea lo educativo que vaya a ser el libro sino lo entretenido que lo vaya a tener, creo yo (que fui adolescente hace no tanto). También, como joven a la que no hace diez años que dejó atrás este periodo de su vida, opino que hoy en día los libros de Robert Louis Stevenson no tienen tanta cabida en el imaginario común de un/a adolescente español y por eso no se leen tanto. Sobre quién recaen las culpas es algo que ya no sé.

Link a la entrevista para quien tenga interés.

jueves, 4 de marzo de 2010

"Mis cartas no son premeditadas, pero a ti y a mí nos hace falta vivir y escribir. Simplemente muevo la manecilla del reloj. Estoy por terminar aquello que trata sobre tú y yo (¿ves? no me separo de ti). Tengo la impresión de algo muy valioso, pero -sólo astillas. Hasta qué punto puede la palabra revelar el objeto. Estaba pensando en alguna líneas. Tengo tantos deseos de poder dibujar una Eurídice que espera, que anda, que se aleja. ¿Con los ojos o con la respiración? No sé. ¡Si tú supieras cómo veo el Infierno! Evidentemente me encuentro todavía en un escalón muy bajo de la inmortalidad."

25 de mayo de 1926, M. Tsviétaieva a B. Pastenak

lunes, 1 de marzo de 2010

Mitologías modernas, vol. I: La inteligencia

Lo primero de todo será decir que no soy psicóloga, ni psiquiatra, ni nada por el estilo. Mis nociones de estos campos se reducen a un par de asignaturas que cursé durante mis estudios de doctorado, así que no soy una experta en la materia (repito para los que hayan llegado tarde: soy filóloga)y estos es más un reflexión personal desde mi propia experiencia.
Todo esto me viene por una cosa que me llama mucho la atención en las TV series que nos venden los yankees: la sublimación de la inteligencia como si fuera algo mesurable: "Oh, es que tengo un CI de 190 y por eso soy infeliz" o "por eso soy infalible en cualquier cosa que me proponga, eso sí soy un/a gilipollas integral, pero como soy so smart tengo impunidad". Es algo que siempre me ha llamado la atención, desde pequeña. Desde luego pienso que no es un actitud muy inteligente crear diversas clases de persona dependiendo de la inteligencia (que es algo, repito, que no está muy claro cómo funciona ni cómo se mide). Ayer, estaba rebozándome en el sofá a las tantas de la noche y me dio por ver House, el capítulo iba sobre un tipo que era tan, pero tan listo que tenía que drogarse para poder vivir feliz con su mujer; el buen señor, además, en sus ratos libres de dedicaba a diseñar medidores de partículas subatómicas por diversión. Lo peor no es lo absurdo de la historia sino que a todos los demás les parecía lo más normal (lo de drogarse para aguantar a su mujer). Llegaba un punto en el que el angelico le decía a uno de sus médicos algo como "verá, nuestro CI (el de su mujer y el suyo) se difencia en más de 91 puntos, hay menos diferencia entre ella y un mandril que entre ella y yo, ¿entiende cómo me siento?" y el médico tan feliz. Yo le hubiera partido la cara. Por lo visto lo superdotados norteamericanos son una especie de semidioses que están más evolucionados que resto de la especie, se les perdona todo y además no hacen caca ni se tiran pedos; acostarse con otro ser de su misma especie les resulta repulsivo porque ellos son demasiados listos para semejante bajeza. Éste es un ejemplo, pero no me digáis que no habéis visto un montón de cosas similares en diversas series y películas made in yankeeland.
Desde mi punto de vista ésta es una cuestión educacional, en España, creo recordar que saques lo que saques en el test de CI vas al cole con los demás niños (antes te adelantaban cursos, pero iban contra una socialización insana del /de la niño/a, no se hace desde los 80) para que aprendas que eres uno más, como el resto, porque ser más inteligente es una característica más de la persona y no la que define a un ser humano. No digo que vaya socializarse igual que el resto de los niños, se van a aburrir en clase, van a sacar malas notas hasta que descubran algo que los interese, van a sentirse solos, etc..., pero al menos son personas, no una especie de superhéroes de la mente del siglo XXI. Estoy intentando poner un ejemplo de personaje superinteligente español o europeo y no se me ocurre ninguno (que no sea paródico).
En fin, que ser más listo no te hace más valioso ni mejor persona y mucho menos hay que perdonártelo todo. Hay que luchar como el resto de los seres vivientes y con una trabas muy similares.

Ps. Por cierto, ahora que releo el texto, recuerdo que otra serie americana, Fringe, uno de los protagonistas (el del CI de 190) habla ochocientosmil idiomas y todo ello por ciencia infusa, como si por ser listo nacieras aprendido. Vale que es ficción, pero no sé, hay unos límites para el pacto de ficción con el receptor. Lo dice alguien que habla cuatro idiomas y tiene unos pocos punto menos en el dichosos test.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Videojuegos, violencia, mercado y mujeres

¡Tadáaa! Hoy he decidido mostrar un poco de mi Lado Oscuro (ya que éste es un blog en primera persona y yo soy una Señora Oscura del Sith, como dice mi perfil o eso creo recordar). Hace poco, la semana pasada, si mal no recuerdo, leí un ensayo de una escritora española en el que se dedicaba un parte a comentar las diferencias en el modo de jugar de niñas y niños. El ensayo data de 2000 pero el tema sigue ahí, vigente aunque creo que, por fortuna, ha habido cambios postivos o negativos, según cómo se mire).
Es cierto: a niñas y niños se nos socializa de forma distinta, no hay más que mirar en Navidad los catálogos de juguetes (cosa que yo adoro hacer a pesar de pasar del cuarto de siglo). En los últimosa años me gusta ver a niños y niñas jugando juntos a las cocinitas, a los supermecados y, en general, a eso que en España llamamos "a papás y mamás". Cuando yo era pequeña nosotras jugábamos a eso mismo pero lo llamábamos "a las hermanas" porque éramos tres niñas (cuatro si venía nuestra vecina) que eran mamás pero sin papás. Ninguna quería ser el chico, todas queríamos tener nuestros propios niños y nuestra casa y nuestro coche (traducción: nuestra bicicleta), y el papá no era necesario. El cambio ya estaba ahí hace más de quince años. Pero, volviendo al tema de los catálogos, se sigue ofreciendo los muñecos de tipo bebé a niñas, muy envueltos en gasa y tules y todo rosa y colores pastel; y los scalestrix (¡¡siempre quise uno!!) a los niños. La socialización sigue siempre muy similar. Si yo le regalase a mi sobrino de siete años una Barbie dejaría de hablarme en dos meses y lo mismo si le regalase un Transformer a mi sobrina que está a punto de cumplir diez años.
El caso es que la autora del ensayo hablaba del mercado de videojuegos y comentaba que los peces gordos de este sector se dieron cuenta sentados en sus despachos de que las mujeres constituíamos un 56% de la población y que eso era mucho mercado para desperdiciar. Estos señores (en masculino seguramente) tenían muy claro que a las chicas no nos gustaban los juegos tipo Street Fighter o Tekken porque no éramos violentas y seguramente disfrutaríamos más con otro tipo de juegos más pacíficos de tipo puzzle (Tetris y en ese plan). El caso es que la estrategia no dio el resultado esperado.
Yo, que llevo con una consola en la mano desde los 6 años, he de decir que nunca me sentido atraída por los videojuegos de peleas sin más. Pero eso no significa que no me guste, como parte de la sociedad violenta y militarista de la que formo parte, jugar a cargarme hordas de zombies, robots, seres sintéticos, alienígenas o señores oscuros del Sith. Personalmente a mí me atrae más si tiene una historia detrás y si puedo decirdir qué tipo de personaje es el protagonista de esta historia de muerte y destrucción. Lo que quiero decir con ésto es que, como no me siento identificada con los personajes de ciertos juegos, como los personajes femeninos no valen para mucho (Chun-Li no es rival para Ryu, por ejemplo), pues no me atraen (lo cual no quiere decir que si lo cojo con ganas me enganche).
Hace cerca de un mes, cenando en casa de unos amigos, salió el tema de los juegos de chicos y de chicas. Y yo no supe qué contestar a mi anfitrión (ni yo ni mi anfitriona, su pareja) sobre por qué no me gustaban demasiado los juegos de peleas. Sinceramente a mí me parecen igual de violentos los juegos de peleas sin más que otros que intercalan violencia y cosas pringosas con una historia (aunque sea la manida de "salvemos el mundo", llámese Star Wars o Mass Effect) y por lo tanto intuyo (no afirmo) que se trata más de un problema de identificación de roles que de otra cosa.

jueves, 18 de febrero de 2010

Saïd dixit

He estado releyendo un libro que me recomendó una amiga el año pasado, Humanismo y crítica democrática: la responsabilidad pública de escritores e intelectuales, del malogrado Edward W. Saïd y he encontrado un párrafo marcado que resultará muy interesante a dos de mis lectores asidu@s y amig@s querid@s:
"[...] lo más interesante de una gran obra es que genera más complejidad en lugar de menos, y se convierte con el tiempo en lo que Raymond Williams ha caracterizado como una red de connotaciones culturales a menudo contradictorias. Hasta las novelas más hábilmente compuestas de, por ejemplo, Jane Austen, se afilian con las circunstancias de su época; ésta es la razón por la que la autora hace referencia tan detallada a prácticas tan sórdidas como la esclavitud y las disputas por la propiedad. Sin embargo, es neceario reiterar que sus novelas no pueden reducirse jamás a un conjunto de fuerzas sociales, políticas, históricas y económicas, sino que, por el contrario, más bien guardan con ellas cierta relación dialéctica no resuelta: adoptan una posición que obviamente depende de la historia, pero que no se reduce a ella. Por nuestra parte debemos, en mi opinión, suponer que siempre sobreviene esa cualidad de la obra estética, sin la cual el tipo de humanismo al que me estoy refiriendo aquí no tiene en realidad ningún sentido esencial, sino tan solo un sentido instrumental." (89)

En fin, yo no lo hubiera expresado mejor (lógicamente, yo no tengo ni los años ni la experiencia que tenía este señor), pero a grandes rasgos ésta era la postura que yo defendía en nuestra discusión del otro día.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Facebook es el espejo del alma

Hace tiempo que quiero escribir sobre un tema pero no sé muy bien cómo enfocarlo. Desde hace unos meses hasta el día de hoy llevo viendo cómo muchas de las personas de mi lista de amig@s de facebook se hacen fans de esto o de aquello, o se unen a tal o cual grupo. Supongo que es una moda pasajera, como cuando hace unos meses se pusieron de moda los tests. En cualquier caso son los grupos y/o las páginas el tema que me preocupa. Recuerdo cuando este verano yo misma creé una página de ésas de "become a fan" para dar publicidad a mi grupo de música (The Miskatonics); también me hice fan de muchas cosas que me definen más o menos como la admiración por H.P. Lovecraft, Rainer Maria Rilke, Dream Theater, Star Wars o el caballero negro. De pronto empezaron a proliferar grupos más o menos humorísticos que definían muchos aspectos de la vida cotidiana (al menos en Occidente) como "Me gusta dormir mientras escucho cómo llueve fuera", "Los rusos que hablan español en las pelis pero prronunsiando de esta modo", "Estoy hart@ de que me pregunten para qué sirve ser filólog@" o muchos otros de ese estilo. Ahí yo dejé de hacerme fan de cosas porque me volvía loca la idea de definirme tanto: yo soy esto, eso, aquello y lo de más allá. Pues me niego. Es una decisión personal, cada un@ puede definirse y decir sí mism@ lo quiera. La fase final del proceso de los grupos/páginas del facebook se ha desarollado más o menos en los últimos dos meses: caos y destrucción, grupos absurdos (algunos son absurdos y graciosos) sobre señoras, velocirraptores, ewoks, modernos (se refieren a la tribu urbana, quiero creer)... Está muy bien reírse de un@ mism@ y me hace gracia leer la enorme cantidad de memeces de las que se hacen fans mis amig@s. Hasta aquí todo es bonito y precioso y los pajaritos cantan mientras las nubes se levantan.
Hay un pero. ¿Cómo no iba a haberlo? ¡No voy a escribir toda esa parrafada para decir que me hacen gracia las bobadas que inventan desde facebook y qué bonita es la libertad de expresión y la imaginación (que lo son ambas)! Antes de meterme en el meollo de la cuestión me gustaría que reflexionaseis sobre un punto clave para este asunto: estas páginas, estos grupos han sido creados libremente por personas anónimas y otras personas anónimas también se han unido a ellos libremente. Visto así es un tributo a la libertad y la democracia (qué bonico, ¿no?). Peeeeeeeeeero, peeeeeero yo que me leo cualquier bazofia (hasta estos textos míos los releo de vez en cuando) tengo la mala (o buena) costumbre de, a pesar de no unirme a casi ninguno de los grupos, leer sus contenidos y sus muros. Hay grandes diferencias entre el título de un grupo (algunos pueden parecer totalmente inocentes) y su contenido en sí. Esta tarde sin ir más lejos me encontré con que tres de mis amig@s se habían unido a una página llamada "la gente que llora en las discotecas". No entiendo por qué les gusta ver llorar a la gente, pero allá cada un@ con sus perversiones, en eso no me meto. Lo verdaderamente llamativo de esta página es que su creador (o creadora) tiene puestas en su muro joyas como la siguiente perla: "Amigos, mañana me voy de viaje a Canarias. En mi neceser no faltan las cremas, el cepillo, el secador y una vieja foto de un familiar que murió entregando su vida por mí. Cada vez que la veo lloro de tan desconsolada manera que todos los chicos quieren follarme." Está copiada cut&paste así que lo que veis es lo que hay. Yo no me invento nada. Me gustaría que pensaseis por un momento qué significan exactamente afirmaciones como ésta (tomo ésta como ejemplo, pero hay muchas más). Por un lado está considerando que las personas que lloran en las discotecas lo hacen para llamar la atención, para ser más populares y que se las admire más (no sé por qué, yo cuando veo a alguien llorar la/lo suelo compadecer) porque, por lo visto, a los chicos les gustan las chicas que lloran. o más bien se piensa que la imagen de vulnerabilidad en una mujer es deseable y que , arpías de nosotras, lo sabemos y nos aprovechamos de ello. Algunos de los otros post de este muro dicen cosas como que con el frío se congelan las lágrimas y las bragas. El caso es que llorar está unido a ser mujer, querer destacar y a tener éxito sexualmente. Lo peor de todo es que hay muchísimas mujeres que suscriben las opiniones del retrógrado creador (o en femenino). Las mujeres no nos queremos ¿o qué? (Ésta es obviamente , una pregunta retórica). Hay muchos grupos así. Demasiados para mi gusto. Que si las modernas son guarras, que si no hacen más pasearse y presumir, que si las gafas no están graduadas... Millones de cosas. Y todas referentes a nuestra (y aquí me refiero a las mujeres exclusivamente) sexualidad (porque lo de exhibirse es siempre con el fin de ligar, claro). Mi sexo es mío. Coño. Y si quiero ser una guarra pues mejor para mí. ¿Quiénes sois vosotros para criticar lo que yo haga con mi sexo o con mi cuerpo? Si quiero llevar gafas de pasta sin graduar peor para mí (las monturas cuestan una pasta). Si quiero acostarme con quien me plazca o cuánt@s me plazcan mejor para mí. Estoy harta de que sigamos con las mismas discusiones de hace 30 años. Vamos hacia atrás en vez de hacia delante. Me gusta facebook, pero creo que no entiendo la sociedad en la que vivo.

martes, 9 de febrero de 2010

Avatar

Lectora o lector: antes de leer advierto lo siguiente, este post no tiene nada que ver con la película de James Cameron sino que el término "avatar" es empleado en el sentido de "transformación" de un@ mism@, de alter ego.

Todo empezó el viernes bien avanzada la tarde. Unos amigos y yo quedamos para cenar y celebrar mi cumpleaños (y el de otra de las participantes en el evento). Hablamos de miles de cosas, es lo que tiene verse poco, la distancia, el trabajo e incluso la vagancia, para qué mentir. Uno de los temas surgió con naturalidad, como el resto de la velada: "Oye, Countess, ¿has leído la entrevista que le hacen en Público a Lucía Etxebarría?". Aquí empezó el tema. Yo no había leído la entrevista, reconozco que soy poco dada a leer periódicos, los sábados tal vez pero no diariamente. Por lo visto a la pobre mujer la habían puesto a caer de un burro en los comentarios de la noticia además de que quien la entrevistó no debía saber mucho de literatura porque yo, que llevo unos años en esto, jamás había oído hablar de Mcbeth (me pregunto si será algún restaurante de comida rápida), ni sabía que Shakespeare escribiera novela. Al día siguiente busqué en google y ¡eureka! allí estaba la famosa entrevista. La leí. Me dolieron los ojos y culpo al periodista porque dudo mucho que Etxebarría, que es licenciada en filología inglesa (creo recordar), no supiera que Macbeth es una obra de teatro y no una novela. La verdad es que yo me esperaba algo más subversivo, más agresivo pero me encontré con una mujer que respondía a las preguntas que se le hacían con total corrección y ortodoxia (dentro de lo que suele hacer y no la culpo). Lo fuerte me parecieron los comentarios sobre su ego inconmensurable y su vida sexual y/o privada. Cómo le gusta a la gente meterse donde no la llaman, porque desde luego en la entrevista yo no vi un ego excesivo ni nada por el estilo, es más, todo lo contrario. Claro está que son libres de decir lo que les venga en gana pero un poco de coherencia por favor: imagínense ustedes una entrevista con Stephen Hawking sobre su trabajo sobre agujeros negros y los comentarios de la gente son sobre lo bien que le siente su nueva silla de ruedas. Sería absurdo ¿no?

Creo que la gente se está cebando con la imagen pública de la escritora. Tal vez venga bien para las ventas, pero intuyo que a ella no le debe gustar mucho que se malinterpreten según qué cosas. Cada uno construye su identidad y su cuerpo como buenamente puede y/o quiere. Somos libres de hacerlo y punto (en este país es legal, al menos). Desgraciadamente hay una gran diferencia entre lo que es legal y la opinión pública. María Lejárraga decía hace casi 100 años que era perfectamente legal que las mujeres fueran a la universidad pero que pocas lo hacían porque ¿qué dirían sus familiares? Las llamarían sabihondas y pedantes y se reirían de ellas. Por suerte hubo algunas a las que no amedrentarons las burlas y estudiaron en la universidad pese a todo. Gracias a ellas. Con la imagen pública de Lucía pasa lo mismo: está bien ser como es pero vaya cómo se quejan los rancios de siempre. Si no os gusta, no miréis.
No puedo decir que me gusten sus novelas pero sólo he leído dos, sin embargo aplaudo la valentía con la que se enorgullece de ser mujer y de ser feminista. Merece todo mi respeto sólo por eso. Me parece muy triste todo el aluvión de críticas inmerecidas que ha recibido sobre todo porque sé muy bien que si en vez de ella, fuera otro (en masculino) quien hubiera dicho lo que ella dijo en la entrevista, hubiera sido una página más en el periódico. Aún recuerdo que no hace mucho un idiota redomado escribía en El País que las feministas nos creíamos mejores que los hombres. Me alegra saber que hay alguien del mundo de las letras que no lo cree y además lo dice. Ya basta de "yo no soy feminista pero...". Ya basta de malentendidos. Ya basta de juzgar a alguien por su género (porque si Lucía se llamase Martín a ver cuántas y qué cosas se dirían de él). Ya basta de juzgar a alguien por unas declaraciones desafortunadas, todos nos equivocamos y todos tenemos derecho a ser libres en nuestro pensamiento.

Insisto, como hice en la entrada de noviembre de 2009, en que por lo visto ahora lo "progre" es ser "regre", qué le vamos a hacer. Alguien tiene que pagar el pato, ¿no?

jueves, 31 de diciembre de 2009

Los comienzos siempre son oscuros (¡Por el Año Nuevo! vol. II)

"-Warum ist es so dunkel, Mondenkind? fragte er.
-Der Anfang ist immer dunkel, mein Bastian."
Hace un año escribí una entrada en la que deseaba buen 2009 a todos y hacía una lista de buenos deseos para todos aquellos que me importan. Gran parte de esos deseos se ha cumplido, no porque yo así lo haya deseado sino porque esas personas han trabajado duro para que así fuera. Ojalá este año también tenga recompensa ese trabajo bien hecho. Éste es mi deseo para 2010.
2009 ha sido un año raro. Mejor de lo que esperaba. 2009 me ha abierto los ojos un poco más, me ha hecho ver más allá de mis froteras otra vez y además he conocido un montón de gente maravillosa. Estoy agradecida por ello, 2009.
No pienso pedir nada más al 2010, sólo que se recompense el esfuerzo. Los projectos de fin de año casi nunca se cumplen porque, como decía Baudelaire, "et à quoi des projets, puisque le projet est en lui-même una jouissance suffisante?". Os dejo que penséis vuestros propios projectos vayáis o no a cumplirlos. Soñar es gratis y divertido si se tienen los pies en la tierra.
Feliz Año 2010 a todos.

domingo, 22 de noviembre de 2009

La cabeza del Bautista

Bien, señoras, caballeros, señores, caballeras; he vuelto. No sé si para quedarme pero es que las circunstancias lo piden. Y el colchón maldito que no me deja tener una noche de suño reparador. El caso es que acabo de leer en El País de hace dos días (cada día me da más arcadas, de verdad, no sabe una qué periódicos leer). Os pego un link aquí.
Supongo que al autor del artículo ya le habrán caído de todos los colores, como se puede apreciar incluso en los comentarios de los lectores (que tela marinera, los incodicionales son siempre más papistas que el Papa). Pues bien, el señor éste, señor por llamarle algo, se vale de una valla del Ministerio de Igualdad para criticar a los movimientos feministas en un alarde de la más absoluta ignorancia sobre ellos: "¿Movimiento feminista no era aquel que dice que las mujeres son mejores que los hombres?". Se atreve a citar al mismísimo Nietzsche para reforzar su argumento. Yo, personalmente, le recomendaría un librito de Schopenhauer llamado "Sobre las mujeres", seguro que le encanta, va muy parejo a la ideología que proclama en su artículo.
Dos cosas le diría yo al señor este: por un lado, entiendo que desde su punto de vista cerril que ve a las mujeres como unas enemigas a las que someter, el cartel le pueda parecer un poco fuerte. En cualquier caso, le diría que se fijase un poco más que en los pendientes de la chica y viese esa esquina en la que dice que el cartel es parte de la campaña contra la violencia de género. Si se llama violencia de género es por algo.
La segunda cosa que le diría a este señor y a toda la manada de mandriles que hace comentarios del tipo "pero las feministas malignas siguen haciéndose las víctimas para que los hombres las sigan protegiendo a brazo partido", es que están malinterpretando toda la campaña por la igual de facto entre mujeres y hombres. Lo único que hacen es poner trabas y trabas. Lo de siempre. La verdad es que después de más de 100 años de luca abiertamente política, lo único que me dan es risa. Y pena, porque demuestran una estrechez mental más allá de cualquier político conservador victoriano. La igualdad entre mujeres y hombres no consiste en decir "¡hala, ya somos iguales!" porque a) es mentira y b)es imposible. Lo ideal sería lograr una igualdad dentro de la diferencia en la que a cada uno de nosotros fuese respetado y tuviese las mismas oportunidades en su individualidad. Aunque viendo que las feministas, por lo visto, somos malignas (tened cuidado no os encontréis conmigo, que muerdo y la mordedura es venenosa), creo que aún nos quedan muchos años de lucha. Así que, para ser sincera, no sé si hasta darle las gracias, al señor Lynch (no a David, que también) por hacerme creer aún más en lo que hago.
Por lo visto ahora lo "progre" es ser "regre", qué le vamos a hacer. Mientras tanto yo seguiré pidiendo la cabeza del Bautista, como dicen en los comentarios. Alguien tiene que pagar el pato, ¿no?

miércoles, 8 de julio de 2009

Nocturno

Es curioso ver cómo a veces hay casualidades tan comunes como vistosas como ésta de hoy: hace exactamente un mes que no posteo nada. La última vez lo hice por sentimiento de culpa, hoy lo hago por necesidad. Tampoco estoy segura de si es realmente un necesidad o no hacer partícipes a mis lectores, si es que lo hay, de cómo me siento ahora. Sin embargo a veces es terapéutico compartir dolores, preocupaciones, pesadillas... Ayudan a olvidar, ayudan a razonar: al conocimiento se llega a través del diálogo, estoy convencida.
Ya estoy divagando, como siempre, -¡en esta habitación hay tanto ruido!- No sé cómo no me di cuenta hasta hoy: pasa un coche cada 10 segundos y a toda velocidad. Cuando en vez de un coche es una moto es aún peor ¡Dios, creo que odio las motos! Lo he sabido desde siempre, pero es la primera vez que pongo palabras a este sentimiento. Estoy completamente sola y no puedo dormir. Es la primera vez en dos años que me siento sola y estoy realmente sola: poder escaparme por aquí me consuela un poco, sin embargo no es sólo la sensación de soledad ni el ruido del tráfico lo que no me dejan dormir. Me alegro de haber traído este portátil, el mío no me deja conectarme piratamente como estoy ahora.
Como decía, lo que me quita el sueño -ahora que ya he divagado un rato parece más fácil decirlo, ya no tengo un nudo en la garganta- es el futuro. No el futuro de mañana (¿o debería decir hoy?) sino el de dentro de un año, de dos o de cinco. Me da pánico pensar en que tendré que conformarme, no quiero conformarme; pero a veces no importa que luches con manos y pies porque la corriente es demasiado densa y no te deja avanzar. Hay que buscar otras salidas. Cuáles. Parece que me empeño en aprender de una vez por todas que los sueños e ilusiones están ahí para eso: mirarlos y pensar "sería tan bonito que..." o "me gustaría tanto cual..." y ya. Podernos dormir con una sonrisa en los labios y arontar de mejor talante el día siguiente. ¿Pesimista? Tal vez, pero está claro que a muchos de nosotros la vida nos enseña que no nos queda otro remedio sino el camino estrecho. No existe no justo ni lo injusto: tienes lo que buscar y a veces yo tengo tanto miedo que prefiero cerrar los ojos y no buscar.
Otra vez tengo ganas de mandarlo todo al cuerno y buscarme un trabajo de verdad: pasarse el verano trabajando para nada y sin cobrar duro realmente no merece la pena y ya puestos, podría hacer unas vacaciones de verdad y dejarme de insensateces. Quizá sea cierto eso de que "el que vale, vale y el que no..."

lunes, 8 de junio de 2009

Bajos instintos

Llevo más de una semana desaparecida del blog. Tiene una explicación, claro. Necesitaba desconectar de todo lo relacionado con estudios, trabajos, etc... Mi vida de siempre. Pero no nos engañemos ésa no es la verdadera razón. La verdad es que hasta la semana pasada yo llevaba una vida bastante ordenada: piscina, trabajo, lecturas, guitarra, quizá cine... Aún me queda un trabajo para terminar este primer año de postgrado. Pero el sábado pasado sucedió algo que lo cambió todo y yo no sabía que a mi edad me podían pasar estas cosas. Parece muy trascendental pero es una gilipollez: me pasado una semana completamente enganchada a un videojuego (me lo dejaron el sábado). No me lo puedo creer, pero no pude parar hasta que me lo acabé (hace escasa media hora). Ahora estoy triste porque se terminó, bububu. Es como drogarse: necesito más.
En fin, a ver si arranco esto de una vez.
Sí, una entrada frívola donde las haya, pero ha sido una semana totalmente desperdiciada. Maldito KotOR II.

jueves, 28 de mayo de 2009

¿Pero es que somos imbéciles?

Ay. Sí. Y yo aquí traumatizándome sola las nueve de la mañana la más imbécil. ¡Pero esto no puede quedar así! Cada mañana me levanto, desayuno, enciendo el ordenador y navego un rato por la red: miro el correo, el facebook y finalmente entro aquí y veo vuestras actualizaciones si es que las hay. También navego a la deriva, me encanta porque a veces encuentro páginas maravillosas, otras sin embargo, me encuentro con horrores de la naturaleza como me ha pasado hoy. Por eso estoy aquí escribiendo.
Soy un ser débil, por eso además entro en sitio que sé que no me gustan y me traumatizo, pero lo de hoy fue pura casualidad (bueno, más o menos). Yo estaba mirando blogs de ilustraciones y entré precisamente en uno que odio: la ilustradora más ñoña del planeta Tierra. No sólo la más ñoña sino la que más faltas de ortografía tiene. No sé qué es peor si ser ñoña o no saber escribir.No existe una explicación racional a por qué entro de vez en cuando, es como al que le gusta el gore, le fascina lo horrible: a mí también. En su blog comenta mucha gente y hoy una chica anunciaba el blog que había abierto con sus amigas en wordpress. No sé en qué maldito momento me picó la curiosidad, entré y ¡¡¡¡argh!!!! Ya lo primero que salió, un cuadro de Klimt, me mosqueó. Y sobre todo ese subtítulo de "todo lo que siempre quisiste saber y nunca te atreviste a preguntar" referido, claro está a las mujeres. Si no hubiese visto el link en esa web sino en otra me haría causado buena impresión, pero viendo dónde estaba me causó oleadas de pavor (adoro las hipérboles, lo sé). Lo peor fue la primera entrada: consejos para una piel perfecta. ¡Glups! No voy a mentir y decir que yo no uso mis cremitas cada mañana. Yo uso una crema hidratante bastante cara y mascarilla y tónico y lo que haga falta. Pensé que bueno, no sé, era una entrada y habría más cosas. Pues bien: no, no las había. Es un blog dedicado al maquillaje y los trapos/complementos. Me parece maravilloso que haya este tipo de blogs, no me malinterpretéis. A cada uno le gusta una cosa y es libre de manifestarla donde quiera, de hecho a mí me gusta mirarlos de vez en cuando. Lo que me revolvió el alma, las tripas y a la Kate Millet que vive dentro de mí fue la entrada de bienvenida donde pregonaba, cito: "Abrimos este Sancta Sanctorum para compartir sabiduría femenina, consejos, quejas, curiosidades, alegrías y penas, panes y peces y enlaces varios". Consejos, quejas, etc... Me parece fenomenal, pero sabiduría femenina no. Me parece injusto. No es justo que después de tantos años de lucha todavía hoy, en 2009 se siga considerando que la sabiduría femenina se reduce a eso: barniz y trapos. Seguro que no van a hablar de cómo aliviar el dolor menstrual (si lo hacen, avisadme, yo no creo que vuelva a entrar en ese museo de los horrores), de por qué las compresas Ausonia me causan alergia (a mí y otras, supongo), por ejemplo. O de otras cosas que no son típicamente femeninas porque hoy en día no debería nada ser "típicamente femenino" más que lo puramente biológico. Pero no. Es más fácil pintarlo todo de rosa, hablar de maquillajes y luego gritar "grrrrrls powa!" ¡Claro que sí! ¿Entendéis ahora por qué soy tan enfadica? ¿Es que no ha cambiado nada? ¿Cuántos años más tenemos que esperar? Es desesperante.
Bubububu...

miércoles, 27 de mayo de 2009

The Miskatonics


Desde que estoy de "vacaciones" no puedo parar. Es horrible. Tengo que terminar dos trabajos antes del 12 de junio pero soy incapaz; después de todo el año escribiendo y escribiendo ensayos sobre todo lo ensayable (desde políticas de igualdad hasta Star Wars). Algo se ha roto. Entre otras cosas he vuelto a ensayar con el "grupo". No sé si merece ser llamado grupo porque sólo somos dos y en vez de ensayar nos dedicamos a escuchar música, charlar o discutir si tal o cual canción lleva ahí un acorde o no. Sin embargo yo he vuelto a componer y eso me hace feliz. También he vuelto a coger la LesPaul que tanto esfuerzo me costó comprar y que tenía medio abandonada porque la acústica no hace falta enchufarla. No me acordaba de lo cómoda que es mi querida Gräuben (sí, se llama así, es un nombre feo pero a mí me gusta ¿qué pasa?) y lo bien que suena pese al ampli malillo. Confieso que me gustaría grabar dos o tres canciones antes de que yo me vaya a UK o Miguel se vaya a Alemania; así el myspace no estará tan soso. Siendo realista creo que no llegaremos a grabar, al menos no este año porque yo soy un horror con las letras y además cuando tengo un idea más o menos buena me encuentro otra canción, de otro grupo, que se llama exactamente igual. Grrrr.
No quiero trabajar, qué rollo, bubububu.

lunes, 25 de mayo de 2009

Crawling Chaos

Ya sé que hace semanas que no publico nada en el otro blog. Escribir ficción es más difícil de lo que parece si no se quiere escribir al azar, a lo que salga. La escritura automáticas tiene sus ventajas y sus handicaps. Creo que mis mejores relatos han salido del tirón (o casi) pero siempre partiendo de una idea primera, escribir por escribir... Pues no. Para eso está este blog, para eso está este texto o el cuaderno negro. Aún así yo no puedo evitar sentirme culpable. No soy tenaz y debería serlo, me dejo llevar por dudas y dudas. Pienso que nada de lo que escribo merece la pena, pero también pienso lo contrario. Tengo decenas de relatos a la mitad, los desprecio. Me parecen vulgares. Y sin embargo, luego veo que se publican antologías de "jóvenes narradores" y en fin. No sé de qué me acomplejo si peores son ellos y ahí están sin pudor alguno. Quizá sea como dije el otro día: me da miedo que me veáis. Aquí no, así no, porque soy yo la que controla todo lo que escribe lo que dejo y lo que n odejo ver. Desgraciadamente no es así con la ficción, allí sale lo que tenga que salir y si alguien se ríe de mis relatos de unicornios me hunde (no mucho, porque para eso estoy preparada, depende quién se ría). Por lo menos he aprendido a no escribir para mí, porque lo escrito si no se comparte no tiene sentido. Ya sabéis: lo personal es político, etc.

jueves, 21 de mayo de 2009

"Esperando que un mundo sea desterrado por el lenguaje, alguien canta el lugar en que se forma el silencio. Luego comprobará que no porque se muestre furioso existe el mar, ni tampoco el mundo. Por eso cada palabra dice lo que dice y además otra cosa."
"La palabra que sana", El infierno musical, A. Pizarnik




Y a pesar de todo hoy my heart is like a singing bird.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Unlimited Girls

Entre ayer y el jueves pasado, vi en clase el documental Unlimited Girls de Paromita Vohra. Había visto antes algunos trozos pero esta vez tuve ocasión de verlo entero. Es una lástima que la profesora que nos lo pasó sea una vaga y le dé pereza grabármelo (no me lo dijo así, pero casi) porque me dio muchas ideas no sólo para textos aquí sino para futuros proyectos. Como no lo encontré explorando por el Emule (si alguien sabe un link para descargarlo con el BitTorrent lo agradeceré) no puedo poner ninguna imagen de las que me hubiese gustado.


El documental en sí, está planteado de una forma muy original, casi (o sin casi) con un guión de diálogo de la directora/protagonista consigo misma y con su entorno. Trata de desvelar si ella es o no feminista, qué es en realidad el feminismo y cómo lo interpreta la gente de su alrededor. Personalmente, lo dividiría en tres apartados no-lineales: por un lado estaría la discusión que tiene vía internet con sus amigas en un chat, el banner de "loose 10lb a week" todo el tiempo, los apodos de las chicas (y los chicos que entran a ligar y salen espantados) y, sobre todo, lo que dicen ellas. Qué es para ellas la palabra "feminismo" y las implicaciones que para ellas tiene. De esta primera línea surgen las otras dos, por un lado una basada en las entrevistas a diferentes personas (desde profesoras, escritoras/es e intelectuales diversos/as, hasta un policía-guionista misógino, mujeres de los barrios pobres que fundan asociaciones para protegerse unas a otras, médicos o un "matrimonio moderno") y por otro lado pequeñas ficciones humorísticas como el "detector de feministas", las gafas de Rayos X o la parodia de películas de Bollywood. Todo ello para llegar a la conclusión final de que la Historia se hace con muchas pequeñas historias. Me encantó ¡yo lo quiero!

Lo que más me llamó la atención de este documental es no sólo la manera de plantearlo aceptando su propia subjetividad, su punto de vista que no trata de hacernos ver como "objetivo", como un documental sensu stricto, como un manera de ver las cosas con la que estar de acuerdo o no; sino también las preguntas de las que parte para filmarlo. El debate del chat es una discusión fuera del espacio, es aquello que podría haber hablado yo con mis amigas/os o que podrían haber hablado en Sudáfrica o Canadá (por ejemplos azarosos). Me gustó eso precisamente porque a pesar de todas las críticas al feminismo (a los feminismos desde los mismos feminismos), a pesar de todo sí que existe un conexión entre todos los feminismos (o como queráis llamarlo) a un nivel superior al teórico, la idea de que pueden verse las cosas de otro modo no importa la teoría (o no-teoría) que lo respalde. Seremos nosotras. Algún día.

Como me han pasado el link, os lo dejo por si a alguien le interesa:

http://www.cultureunplugged.com/play/452

sábado, 16 de mayo de 2009

Cómos y porqués

Si este trasto me dejase poner subtítulos, el de este texto sería algo así como: "de cómo y por qué llegué hasta aquí". Con "hasta aquí" no me refiero a este blog, porque esto va a ser un crónica de mi último año y este blog tiene más tiempo. "Hasta aquí" se refiere a todo lo que he aprendido a lo largo de este año que está casi a punto de cerrarse.
Por supuesto, este año ha aportado muchas cosas, pero esto no es, ni muhco menos, un final de ciclo definitivo. Dentro de unos meses tendré opiniones y puntos de vista nuevos. Si hay algo que he aprendido en estos tres o cuatro últimos años es que nunca se deja ni de aprender ni de empezar de nuevo.
Quería articular el texto un poco a la manera de double voiced discourse, de manera que mi relato vital quedase un poco literario. Lo literario, le pese a quien le pese, se lee mucho mejor y a mí me gusta que al leerme se me entienda (que no "comprenda" o "comparta mi punto de vista"). De todos modos, lo del double voiced discourse no debe enterdese sensu stricto porque la teorías sólo son para o bien aplicarlas o bien adaptarlas a tus propios fines, al menos la teorías literarias. Yo quiero contar mi experiencia post-fin de carrera para quien le pueda servir/interesar.
En realidad es mucho más complicado que contar sólo lo ocurrido el último año, que no es poco. Todo tiene un origen más profundo y mentiría si dijese que todo empezó hace un año. Para ser sincera no estoy segura de cuál es el principio, así que contaré por alto lo que se me vaya ocurriendo. Sí, esto también es un stream of consciousness. A los seis años decidí que mi color preferido era el azul, a las demás niñas les parecía muy raro porque el azul "era un color de niño". Yo no veía la diferencia entre que te gustara el azul o el verde, si eso tenía o no connotaciones de diferencia genérica. He sido siempre un niña rara, lo reconozco. A veces con voluntad de serlo, otras inconscientemente. También he sido una adolescente rara que se compraba ropa de muchacho porque le gustaba más que la muchacha. A mis amigas les parecía raro, pero una vez con la ropa puesta a nadie le chocaba ni yo parecía un chico. La vida está llena de símbolos y rituales: a nadie le parecía rara mi camiseta amplia hasta que veían a un chico que llevaba igual. Si no lo veían, sólo era una camiseta, si lo veían, yo iba travestida. Símbolos.
Hace unos años, cuando aún estaba empezando la carrera, me compré un libro sobre teorías críticas/literarias contemporáneas. Me gustó mucho porque daba un panorama general muy bien explicado. En ese libro se hablaba de la teoría feminista por la que yo siempre he sentido simpatía, pero que no siempre he llegado a comprender del todo. Sentí curiosidad y me compré El segundo sexo, me gustó mucho pero me gané las burlas de much@s compañer@s que me hicieron las típica broma de la quema de sujetadores. Les diré una cosa si están leyendo esto: esa anécdota no existió nunca, lo único que se tiró fue, simbólicamente, un sujetador a la basura. Nada de fogatas. A pesar de todo, es interesante ver cómo se ha formado el mito de femiista quema-sujetadores y sin depilar. Todo mentira, si yo no me depilo (que lo hago a veces) es más por comodidad que por principios. Me da pereza y duele. Sólo lo hago para ir a la playa o a nadar, que se va mucho más a gusto sin pelos. Es todo una cuestión de elección, cada una/o se depila cuando quiere. Cada una/o hace con su cuerpo lo que quiere. Mi cuerpo es mío.
Hace algo más de un año, una profesora nos comentó a los siete que íbamos a clase que la universidad organizaba un máster sobre Estudios de Género y nos dio el folleto. Confieso que a todos nos sonó de buenas a primeras a moralina política aunque debido a que todos (los siete) teníamos en gran estima a la profesora leímos amablemente el folleto. A mí me pareció interesantísimo, pero tenía muchas dudas. ¿No era mejor hacer el doctorado de toda la vida? El máster duraba dos años en vez de uno y tenía 120 créditos frente a los 30 del doctorado. Exigía mucho más, pero también tenía algo interesante: estancia de un semestre en un país que no fuera España. ¿Qué quería hacer yo? ¿No era eso huir un año más de la decisión sobre qué hacer con la tesis doctoral? No sé si aún hoy estoy preparada para saberlo. No tengo ni idea.
Al final, claro está, acabé haciendo el máster, que me trae a ún hoy muchos quebraderos de cabeza burocráticos. De hecho, aún me queda la estancia de seis meses en UK (que fue lo que elegí). Sin embargo no me arrepiento, en general, de haber decidido dedicarme a Estudios de Género. Realmente he aprendido muchas, muchísimas cosas que no hubiera aprendido si no lo hubiera hecho. Aún es pronto para saber el alcance. Ha habido momentos buenos y malos, como todo en esta vida y confieso, además, que mucho de lo que aprendí fue más por mi cuenta que por las magistrales clases impartidas (que algunas sí fueron realmente buenas, todo hay que decirlo). Sí, puedo decir, que a nivel personal, he abierto todo un mundo de posibilidades. A nivel profesional no tanto, nunca se sabe cómo acertar :)
Ahora sólo queda esperar lo que venga. Aprovechar y seguir yendo hacia delante, como siempre, una y otra vez. Positivamente y negativamente dependiendo del momento. No me gusta cómo ha acabado este texto, pero me tengo que ir a preparar la comida. Ha queda muy happy, y en realidad no era eso lo que quería transmitir, también estoy decepcionada porque he aprendido sola, pero también es bueno que te enseñen.

viernes, 15 de mayo de 2009

Más palabrería

Pues que me apetece escribir aquí. No tengo nada pensado. La mente en blanco: "Ommm", ¿qué puedo escribir sin pensar mucho? Podría contar que hoy soñé que mientras estaba en clase, había un tipo sentado justo detrás de mí que se estaba comiendo un enorme pollo asado con ketchup (odio el ketchup), con muchíiiisimo ketchup. Y comía con las manos. Yo lo oía masticar de detrás de mí... Vomitivo. Llevo una semana de sueños muy extraños: he soñado desde que era un niño negro perseguido por dos skin-heads con una escopeta (qué mal lo pasé), hasta que un edificio enorme me perseguía para aplastarme (sueno a Monty Python, pero era realmente angustioso). La conclusión es la misma: debo dejar de preocuparme tanto. ¡Pero eso es muy difícil! Sobre todo cuando la gente no para de decirme que no tengo nada de qué preocuparme, que las cosas salen cada una a su tiempo. Eso me pone muy nerviosa. Quizá debiera hacerme una infusión de tila o de hierbaluisa (o de ambas) para dormir. Necesito dormir del tirón. Sin sobresaltos. Necesito arreglar mi vida, estabilizarla. Hace un año que acabé la carrera y sigo igual de perdida.
Y además ahora me da miedo que este blog se convierta en mi diario personal, pero esa es otra historia y será contada en otra ocasión. Espero que venga Atreju a sacarme las castañas del fuego.

lunes, 11 de mayo de 2009

Palabra de Nimúe

No sé muy bien por qué estoy escribiendo esto. En realidad llevo varios días con ganas de hablar un poco de mí, como un desahogo o algo así. No sobre mí en general sino de qué es para mí escribir tanto aquí como en el otro blog como los ensayos que escribo por cuestiones más académicas. No es lo mismo escribir un ensayo que aquí, ni es lo mismo escribir aquí que en mi cuaderno (no puedo llamarlo diario, es más un lugar donde anoto las cosas según se me ocurren, no suele ser muy coherente). Hay diferentes modos de escribir en una sola persona. Hace poco leí que la obra de un/a autor/a hay que examinarla individualmente para luego extrapolarla a un momento histórico y ver qué rasgos comparte con otras/os autoras/es de ese tiempo y de otros. Creo que la idea es de Anette Kolodny, pero no me hagáis caso. Yo no creo que mis escritos sean "una obra", pero ahí están. Pienso mucho en ellos.
Para ser sincera confieso que escribo desde más o menos los ocho años. Recuerdo que a esa edad publicaron una poesía mía en la revista de mi colegio y ¡qué orgullosa me sentí! Muchos cuentos los escribí en mi cabeza por eso siempre he sido un poco Bastian Baltasar Bux. Me daba (me da) miedo escribir porque en cada palabra dejo un poco de mí, me descubro. Eso no quiere decir ni mucho menos que lo que escribo sea necesariamente autobiográfico, aunque no puedo evitar pensar que en cierto modo sí. Pero sí esa timidez, ese miedo a descubrir una parte vulnerable de mí misma, me echa para atrás a la hora de enfrentarme a un texto. Con los ensayos cada vez es menor, pero es un género mucho más impersonal que mis cuentos o mismamente este texto. Me choca bastante lo paradójico de esta relación: por un lado me da miedo mostrarme pero tengo la necesidad de hacerlo. Muchas veces pienso que no debería tener esos deseos tan de pavo real. También creo que el deseo de escribir no tiene nada que ver, pero ahí está la vocecita de la conciencia diciéndome: "sé humilde, sé humilde". De un tiempo a esta parte pienso que tal vez si en vez de mujer fuese hombre no me daría tanto miedo porque no sentiría la necesidad de ser humilde de esconderme en un rincón. Tal vez me equivoque, pero lo que sé es que necesito a Nimúe que soy yo y no lo soy.
Nimúe es la parte de mí que quiere creer que es algo más que una pobre chiflada que ha leído demasidas novelas. Nimúe no necesita parar el tiempo de vez en cuando y volver atrás a hace unos años y poner ese disco que me gustaba tanto a los catorce años y del que me sé todas las canciones, ni prepararse un colacao calentito con galletas mientras ve series en versión original. A Nimúe no le avegüenzan esas cosas porque, sencillamente, no las hace. Ésa es otra, con otro nombre más vulgar y otras actividades igual de vulgares. Como la Promethea de Alan Moore.