Cada movimiento tiene su contramovimiento, unos reaccionan contra otros en un perpetuum mobile continuo. Con el paso de tiempo llega la perspectiva histórica y es entonces cuando son interpretables (por supuesto dependiendo de lado del "péndulo" del que esté el intérprete). Podemos afirmar hoy, por ejemplo, que el neopopulismo surgió como respuesta a todos los "-ismos" de las vanguardias, el ismo definitivo. Es un ejemplo. Todos estos años que he dedicado al estudio de la Literatura en general y la Literatura española en particular, me he preguntado en qué lado del péndulo estamos ahora. Los hechos históricos del último siglo que cerramos, el XX, han girado tanto la historia que parece que ya nada podrá plantearse como era antes de 1914. O eso dicen. Yo creo que en 1914 pensaban los mismo que nosotros, y todos esos autores que han caído en el olvido, Hoyos y Vinent, Répide o el Dicenta novelista, son nombres que hoy no nos dicen nada (sobre todo Répide del que soy incapaz de encontrar libros suyos cerca, los hay en Cudillero O_o). La Historia no oscila, avanza. No hay movimientos y contramovimientos, cada uno es nuevo, original. Siempre avanzando y nosotros siempre vemos lo mismo: ding-dong... La misma canción. Volver a empezar.
¿Dónde vamos?
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