domingo, 12 de octubre de 2008

Mujeres y rock

-¡Oh, no! Otra arenga de la bruja de Nimúe. ¡Argh!-
Bien. Hecha la tontería ya puedo empezar a escribir libremente. Estos es, posiblemente, un esbozo de algo que con un poco más documentación (mi única documentación son unos esquemas hechos en mi cuaderno y una conversación con una compañera de máster) podría convertirse en un artículo serio. No lo es. Sólo son unas observaciones hechas en primera y tercera persona.
Los que me conocéis sabéis de mi afición a la música. Dicha afición me viene desde pequeñísima, aprendí sola a leer partituras, a tocar el piano con cierta dignidad y a escuchar a Beethoven furibundamente. Pero esto no tiene nada que ver con el Rock, Nimúe. Ya. También toco la guitarra; desde los dieciséis años. Tengo cuatro guitarras: una española heredada de mi padre, una acústica cutronga que es la que más uso y dos eléctricas, entre ellas una LesPaul Black Beauty de la que estoy enamoradísima desde que la vi. Nunca he sido guitarrista en ningún grupo y haciendo casi ocho años que toco os imaginaréis que toco con cierta dignidad. Una vez mi casera en Alemania me dijo algo que yo ya sabía pero en lo que no había pensado nunca demasiado: "Dale a un chico una guitarra y se creerá Ritchie Blackmore al dar dos acordes, dásela a una chica y te dirá -aún no soy suficientemente buena-". Tiene razón (era -y seguirá siendo- profesora de música). Pero no es sólo es tendencia al perfeccionismo al que nos vemos abocadas muchas mujeres, cada vez menos (no sé si para bien o para mal); es que en ciertos sectores de la música las mujeres no somos bien recibidas. Sólo pensad en letras de canciones de grupos de rock en las que se habla mucho de nosotras, pero no se nos da ni voz ni voto. I used to love but I had to kill her, I had to put her six feet under and I can still hear her complain... Y sólo es lo primero que se ma viene a la mente. Hay miles de letras más. No es sólo eso. Muchas veces, yo misma he intentado formar parte de grupos de rock, con funesto resultado. He escuchado de todo. Desde "tienes una voz muy dulce para ser rockera", hasta "N., tía, los grupos con tías están pasados de moda, el rock exige tenere un par de cojones", palabras textuales de un guitarrista y cantante que ya quisiera cantar y tocar como lo hago yo. Y sin embargo él está ahí y yo aquí preguntádome por qué pasa ésto. A mi compañera, con la que tuve esta conversación no se le había pasado por la cabeza, pero dijo "fíjate, nunca nos fijamos en esas cosas, pero ahora que lo dices es verdad".
Y por supuesto siempre se puede ir un poco más allá. Antes he dicho que nunca logré meterme como guitarra en un grupo de rock, pero lo que sí hice fue colaborar como cantante en varios grupos, un par de pop y uno de metal progresivo, del que por cierto, salí muy escaldada. No es sólo que no te quieran como guitarrista, es que no contentos con eso a mí me trataban como si fuera tonta y que no me esforzase tanto, que ellos esperaban... Se me revuelven las tripas.
Un paso más allá aún: después de un concierto, si los dueños e local son generosos y te invitan a una copa mis compañeros de grupo siempre tenían conversación con alguna de las que había visto el concierto y sin embargo, yo allí sola con mi botellín de Mahou, con suerte hablando con el guitarra que era el menos carismático del grupo...
Y luego me dicen que soy una trasnochada y que el feminismo está pasado de moda (sí, te odiaré toda la vida por haber dicho eso, ¡bruta!), cuando a mí que no soy ninguna vieja, me han pasado estas cosas. Y sólo tengo 23 años (largos, sí).

5 comentarios:

Anónimo dijo...

jijiji, qué habrán hecho con el mantel de ayer?? somos muy peligrosos con una copa de más, un boli y una jovellanista en apuros ;)

me voy a la bohème, me siento burgués y refinado... pero con el corazón decadente, eso sí

Meryone dijo...

es que todavía no nos hemos desligado de tópicos como la puta y la virgen, ni de que las chicas no hacemos cosas de chicos

hay que joderse...

me gusta la reflexión de chico-chica con guitarra. y es cierto

ezco proyo aprendí a tocar en misa (tiempos oscuros) en la pre-adolescencia, así que toco de puta pena... pero canto peor, por eso aprendí a tocar la guitarra

en cuanto a la familia panero, abomino profundamente de leopoldo padre, pero amo hasta el paroxismo a leopoldo hijo. a todos los demás, confieso haberlos leído poco y mal

de qué va tu máster?

besos

Meryone dijo...

en la posguerra no había otra cosa porque habían matado a la mitad y hecho exiliarse a la otra mitad... aunque no estábamos taaaan mal en lo referente a prosistas (tampoco es que estuviéramos realmente bien), pero parece que los poetas o cantan gilipolleces como leopoldo padre y josé maría pemán o...

aunque siempre nos quedará gil de biedma

jo, un master de los nuevos, claro... sigo pensando en términos pre-bologna (pre-bologna instaurado, que yo ya empecé la carrera con bologna amenazando y la famosa lou)

qué envidia, por ahí de excursión... viendo cuadros bonitos y todo

besos

Meryone dijo...

lo de pop me hace mucha gracia... más que a la música, me recuerda a aquel anuncio de pringles

es un híbrido extraño, sí... sobre todo porque los hay de varios tipos

aquí iba a haber uno de medieval, con el mismo profesorado (y más y de más ramas) y distintos contenidos que mi doctorado, pero lo echaron atrás porque se llamaba igual

hay que joderse!

besos

Meryone dijo...

el de teoría dices, no?

el mío es el de estudios medievales (la edad media: imágenes, textos, contextos)

los docotorados de santiago suelen tener mejor pinta de lo que son, aunque puede que eso sea en todas partes... aún así, la mayor parte de los de teoría son muy buenos

besos